Claudia Sheinbaum, presidenta de México, se enfrenta a un dilema respecto a su asistencia al partido de inauguración en el Zócalo. Durante su conferencia de prensa diaria, anunció que su decisión dependerá del desarrollo de las protestas de los maestros y otros grupos sociales que planean movilizaciones en la capital. “Vamos a ver cómo se desarrolla lo que está ocurriendo con los maestros y algunos otros grupos”, declaró Sheinbaum.
Este 11 de junio, la Ciudad de México se preparará para recibir a cientos de periodistas, miles de turistas y millones de espectadores a través de la televisión y redes sociales. En este contexto, varios colectivos sociales están planeando marchas y protestas, buscando dar mayor visibilidad a sus demandas. Hasta el momento, solo los familiares de desaparecidos han confirmado su participación en una marcha programada para el día de la inauguración.
Sin embargo, la mayor preocupación para el Gobierno radica en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), un grupo de maestros conocido por su capacidad de movilización y acción. Claudia Sheinbaum había manifestado previamente su intención de ver el partido en el Zócalo, incluso expresó que había decidido regalar su entrada para la inauguración a una niña.
A medida que se acerca el evento, la atención se centra en el equilibrio entre las festividades y las demandas sociales que emergen en este contexto.
