Descubrimiento del ADN de Viruela en Restos de Cultura Inca en Chile
En un hallazgo significativo para la historia de la enfermedad, se ha encontrado ADN de Variola virus en los restos de dos individuos de un antiguo yacimiento inca en el norte de Chile, conocido como Camarones 9. Los restos, que datan de las primeras décadas de la colonización española, pertenecen a una mujer de 30 años y un joven de 20 años, quienes murieron a causa de la viruela, lo que constituye la evidencia más antigua de la presencia de este virus en América. Este descubrimiento ha sido documentado en la revista Science.
Impacto de la Viruela en la Población Indígena
Los historiadores han debatido durante años sobre la población indígena en América antes de la llegada de Cristóbal Colón, cifrando estimaciones entre 13 y 90 millones de personas. Sin embargo, se ha llegado a un consenso en que las enfermedades, más que los conflictos bélicos o la esclavitud, fueron responsables de la disminución de la población indígena. Para finales del siglo XVI, solo quedaba el 10% de la población original, siendo la viruela uno de los principales responsables de esta tragedia. El primer brote documentado ocurrió en el Caribe en 1518 y, en solo dos años, ya había llegado al continente, afectando a civilizaciones como la azteca y extendiéndose hasta Chile.
Excavaciones en Camarones 9
Camarones 9, ubicado en una quebrada cercana a la costa chilena, fue excavado entre las décadas de 1960 y 1980. En este yacimiento, se recuperaron numerosos individuos momificados en posición fetal y envueltos en textiles, de los cuales 13 han sido analizados en el marco de esta investigación. Constanza de la Fuente, investigadora de la Universidad de Chile y coautora del estudio, relata el ambiente único del desierto de Atacama, que favoreció la conservación de estos restos.
Análisis del ADN y la Evolución del Virus
El equipo de investigación, liderado por Bruno Romero del Trinity College en Dublín, inició su trabajo buscando evidencias de bacterias como la tuberculosis. Sin embargo, se encontró ADN de Variola, lo que permitió determinar que estas muestras son las más antiguas del virus halladas en el continente americano, datadas entre 1492 y 1631. La clave para el hallazgo fue el estado de momificación de los restos, facilitado por el clima árido de la región.
Filogenética y Origen del Virus
El análisis del ADN permitió la creación de un árbol filogenético que ubica las cepas recientes de viruela en relación con muestras de la Edad Media europea, indicando que el virus llegó a América desde Eurasia. Romero enfatiza que si el virus hubiera sido nativo en América, se habría separado de las cepas de Eurasia hace largo tiempo. Este estudio revela que la cepa encontrada en Chile está en una posición intermedia entre las cepas vikingas y las del siglo XVII en Lituania, lo que indica su origen europeo.
Relevancia del Estudio para la Historia de la Medicina
El catedrático José Vicente Tuells destaca la importancia del estudio, señalando que proporciona una evidencia genética directa que refuerza la hipótesis de que la viruela fue traída al continente y afectó drásticamente a las poblaciones indígenas. Sin embargo, también advierte que la muestra es limitada y no resuelve el debate sobre el rol de la viruela en el colapso demográfico indígena.
Evolución Genética del Virus
Las muestras analizadas mostraron que el virus había experimentado un amplio período de cambios genéticos, con varias decenas de genes inactivados. Lara Cassidy, coautora del estudio, sugiere que este cambio indica que el virus alcanzó un punto óptimo de evolución que favoreció su propagación en una población sin inmunidad. Antonio Alcamí, virólogo experto en poxvirus, recuerda que la especialización en un hospedador suele conllevar a la pérdida de genes, algo que también observan en las cepas virales modernas.
El descubrimiento de ADN de viruela en Chile marca un hito importante en la comprensión de cómo las enfermedades emergentes influyeron en la historia de América precolombina.
