Claudia Sheinbaum ha tenido una notable trayectoria como investigadora y académica antes de asumir el cargo de jefa de Gobierno de Ciudad de México en 2018, y más tarde, en 2024, como presidenta. Con una licenciatura en Física y posgrados en Ingeniería Energética, su carrera se destacó por numerosas publicaciones en revistas científicas, donde abordó temas críticos como el calentamiento global y la dependencia de México de fuentes fósiles para la generación de energía.
Investigación en Energías Renovables
En sus artículos, Sheinbaum analizó la situación energética de México y propuso alternativas para una transición hacia energías renovables. Sin embargo, su Gobierno ha tomado un giro significativo al abrir la puerta al fracking, una técnica controversial para la extracción de gas natural. Esta decisión ha suscitado críticas debido a sus implicaciones ambientales, ya que el fracking es conocido por la emisión de metano y el uso intensivo de agua, que se contamina con productos químicos.
Consejos de Especialistas
Para respaldar su cambio de rumbo, Sheinbaum ha contado con la asesoría de varios académicos, economistas y exdirectivos de Pemex, quienes sostienen que existen tecnologías que podrían mitigar el impacto ambiental del fracking. No obstante, la Alianza Mexicana Contra el Fracking, compuesta por diversas organizaciones ambientales, argumenta que no es posible llevar a cabo un fracking sostenible.
Trayectoria Académica y Críticas al Uso de Fósiles
Antes de entrar en la política, Sheinbaum ganó reconocimiento como pionera en estudios sobre cambio climático en México. En su maestría y doctorado, definió claramente su posición contra el uso de fuentes fósiles para la generación de energía. En 1990, en su tesis Economía del uso eficiente de la energía eléctrica en la iluminación, propuso que la clave para disminuir las emisiones de CO2 en México radicaba en reducir el consumo de energía, una idea innovadora para su época.
En un artículo publicado en el 2000, junto al investigador Omar Masera en la revista Climatic Change, abordaron la alta dependencia de México de combustibles fósiles y plantearon alternativas de mitigación. Este documento resaltó la necesidad de que México se posicione de manera responsable en la lucha contra el cambio climático.
Política Energética y Crítica a la Dependencia de Hidrocarburos
Durante su tiempo como investigadora, también manifestó preocupación por la sostenibilidad del sistema energético mexicano. Un estudio de 2009 coautorizado por ella criticaba las políticas de promoción del gas natural, señalando que han debilitado el sector energético al fomentar una dependencia peligrosa en un solo combustible fósil, incrementando así la necesidad de importaciones.
En sus investigaciones, Sheinbaum había señalado la importancia de diversificar las fuentes de energía y fomentar el uso de alternativas renovables, sugiriendo que México tenía un gran potencial para la explotación de energías renovables como la hidroeléctrica, geotérmica y eólica. Sin embargo, el apoyo a tecnologías fósiles ha puesto en duda su compromiso con una transición energética genuina.
Proyecciones Futuras y Críticas a la Estrategia Actual
En un artículo de 2018, Sheinbaum insistía en la importancia de impulsar la energía renovable y planteaba que, de implementarse adecuadamente, México podría alcanzar un 50% de energías renovables para 2050. Sin embargo, en la actualidad, organismos críticos sostienen que la adopción del fracking contradice estos objetivos y subraya la continua dependencia de México de los combustibles fósiles.
Las organizaciones ambientalistas, además, rechazan la noción de que el gas natural actúe como un recurso “de transición” hacia energías limpias, planteando que el verdadero impacto de estas decisiones aún no se considera en el debate energético, especialmente en relación con las comunidades afectadas. Las promesas de beneficios económicos a cambio de ceder ante esta industria han sido cuestionadas, sugeriendo que los riesgos superan las recompensas.
