El gobierno de Javier Milei ha puesto en marcha un nuevo régimen fiscal, conocido como “Súper RIGI”, con el objetivo de atraer inversiones en sectores emergentes y estratégicos como la inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura digital. Este proyecto se suma a la anterior iniciativa del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), aprobado recientemente, que apuntaba a sectores tradicionales como la energía y la minería.
Beneficios y requisitos del “Súper RIGI”
El nuevo régimen propone exenciones fiscales que estarán vigentes por 30 años, garantizando a los inversores la posibilidad de litigar en el extranjero si se modifican las condiciones pactadas. Para acceder, las inversiones deben superar los mil millones de dólares y desembolsar el 20% en los primeros dos años, aunque ha sido criticado por no incluir cláusulas que promuevan el empleo local ni protecciones ambientales.
Un marco regulatorio flexible
La redacción de la ley permite un amplio rango de actividades, lo que podría derivar en una interpretación discrecional por parte de las autoridades competentes. Según el proyecto, se considera “nuevas industrias” a aquellos proyectos que no estén desarrollándose actualmente en Argentina o que se encuentren en etapas experimentales.
Exenciones fiscales y acceso a divisas
Se establecen reducciones en aranceles de importación y una disminución en las contribuciones patronales al 10% para nuevos empleos. Además, la alícuota del Impuesto a las Ganancias se fijará en el 15%, muy por debajo del 25% del RIGI anterior y del 35% del régimen general. A partir del tercer año, el régimen permitirá un acceso más flexible a divisas generadas por exportaciones.
Estabilidad normativa y condiciones de empleo
La normativa asegura una estabilidad de 30 años en materia tributaria, aduanera y cambiaria. Sin embargo, no obliga la compra de insumos a proveedores locales si las condiciones resultan menos favorables que las del mercado. También se permite que proveedores de estas nuevas industrias se adhieran parcialmente al régimen.
Contexto y antecedentes
Si se aprueba, el “Súper RIGI” tendrá una vigencia inicial de cinco años, prorrogable por uno más, y sus beneficios se aplicarán solo en provincias que se adhieran al programa. Críticos del proyecto han señalado que existen modelos similares en Brasil, pero con condiciones que protegen la soberanía y el medio ambiente. Según Roberto Arias, exsecretario nacional de Políticas Tributarias, sería ideal que se incluyan compromisos mínimos respecto a empleo y eficiencia energética.
Avance del RIGI actual y expectativas futuras
Hasta la fecha, se han aprobado 16 proyectos bajo el RIGI, totalizando 21.033 millones de dólares en inversiones. Sin embargo, persisten dudas sobre si las empresas esperarán la implementación del “Súper RIGI” para activar sus proyectos en condiciones más favorables.
Recientemente, el presidente Milei destacó el envío del proyecto al Congreso, refiriéndose a él como una “MEGA BOMBA”, y la iniciativa surgió tras un encuentro con el empresario Peter Thiel, lo que ha suscitado especulaciones en torno a su influencia en la política económica de Argentina.
El “Súper RIGI” tiene un antecedente en el plan de energía nuclear anunciado por Milei, orientado a proyectar a Argentina como un eje de servidores de inteligencia artificial. Este contexto pone de relieve la ambición del gobierno por posicionar al país en el mapa global de tecnología y energía.
