Aparece como el puño izquierdo de un gigante que surge del suelo. El Monumento a la Resistencia, situado en Cali, Valle del Cauca, conmemora a las víctimas del paro nacional de 2021, un evento que fue particularmente violento en esta ciudad colombiana, la tercera más poblada del país. En el quinto aniversario de aquel 28 de abril que desencadenó el estallido social, el presidente electo, Abelardo de la Espriella, ha anunciado su intención de derribar el monumento el 7 de agosto, fecha en la que asumirá el poder.
Ubicado al este de Cali, donde se erige este monumento multicolor, las declaraciones del nuevo mandatario han sido recibidas con preocupación. “Mucho cuidado. La mano es nuestra; tiene muertos encima, padres y madres sin hijos”, declara Nancy Espinosa, una artista caleña de 65 años y activista durante el paro. Espinosa, conocida por ser una de las “mamás olla comunitaria”, enfatiza su determinación de proteger la obra: “Lo vamos a defender 24/7”, asegura.
Declaración como Bien de Interés Cultural
El proceso de reconocimiento del Monumento a la Resistencia como Bien de Interés Cultural ha avanzado. El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes ha confirmado que el expediente técnico está completo. Esta información detalla que ahora corresponde a la Alcaldía de Cali llevar a cabo el trámite para incluirlo en el inventario de bienes muebles del municipio. Este paso es fundamental antes de que el expediente sea presentado al Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, que tiene la última palabra en esta declaración.
Hasta el momento, el equipo de prensa del alcalde Alejandro Eder no ha respondido a las interrogantes sobre este tema enviadas por medios de comunicación al cierre de esta edición.
