Gianinna Maradona, una de las hijas de la leyenda del fútbol argentino Diego Armando Maradona, compareció este martes en el juicio que investiga las circunstancias de la muerte de su padre. En el banquillo de los acusados se encuentran cuatro médicos, dos enfermeros y un psicólogo responsables del cuidado de Maradona en sus últimos días. En su declaración, Gianinna rechazó las acusaciones del neurocirujano Leopoldo Luque, quien la responsabiliza por no haber contratado un médico clínico para dirigir el tratamiento de su padre, afirmando que fue manipulada por el equipo médico.
Detalles del Juicio
La declaración de Gianinna, de 36 años, tuvo lugar durante la tercera audiencia del nuevo juicio que busca aclarar si la muerte del exfutbolista, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, estuvo relacionada con el abandono y la falta de atención por parte de quienes debían cuidarlo en su internación domiciliaria en un barrio privado de Tigre, Buenos Aires. Este es el segundo proceso judicial tras la anulación del primero, donde se descubrió que una jueza filmaba las audiencias en secreto para realizar un documental, lo que llevó a que más de 40 testigos ya hubieran declarado.
Acusaciones y Reacciones
Gianinna, quien tenía programada su declaración para el jueves anterior, la pospuso por un pedido de expresión espontánea del neurocirujano Luque, considerado el médico de cabecera de su padre. Durante su intervención, Luque indicó que no estaba a cargo del cuidado del paciente y señaló a Gianinna por no haber cumplido con su promesa de conseguir un médico clínico para Maradona.
En respuesta a las acusaciones, Gianinna se defendió, afirmando: “Yo respondí que me iba a ocupar, no que tenía un médico o que yo soy médica. Simplemente dije que iba a investigar. Desde ningún punto de vista me voy a hacer cargo de esa situación. Yo confié, lamentablemente, ciegamente en estos seres, que lo único que hicieron fue dejar a mi hijo sin abuelo y a mí sin padre.”
Intervención Legal y Contexto Familiar
Los jueces desestimaron una solicitud de los abogados de Agustina Cosachov, la psiquiatra acusada, para suspender la declaración de Gianinna, alegando una posible responsabilidad penal en la muerte de su padre por incumplimiento de deberes de asistencia familiar. El abogado defensor de Gianinna, Fernando Burlando, argumentó que nunca se había insinuado algo tan agresivo para la dignidad de la hija del ídolo argentino.
Durante su testimonio, Gianinna recordó un episodio ocurrido el 30 de octubre de 2020, cuando visitó a su padre por su cumpleaños. Al encontrarlo desorientado, intentó llevarlo con ella, pero fue detenida por el equipo médico y la policía. También abordó la decisión de no internarlo en una clínica tras su operación, que Luque le había sugerido considerar la internación domiciliaria como una alternativa.
Condiciones de la Internación en Domicilio
Durante el juicio, se reprodujo un audio de Luque en el que proponía equipar la casa de Maradona para brindarle cuidados médicos en un entorno de internación domiciliaria. Gianinna expresó su indignación, señalando que en la vivienda donde su padre falleció no contaba con los equipos médicos necesarios ni ambulancia, a pesar de las promesas realizadas. “La manipulación fue absoluta y horrible, me siento una boluda”, expresó.
Datos sobre la Muerte de Maradona
Diego Armando Maradona falleció en el contexto de la pandemia de COVID-19, semanas después de someterse a una cirugía craneal por un hematoma subdural. Su fallecimiento fue atribuido a un paro cardíaco y edema pulmonar, en medio de múltiples complicaciones médicas, incluyendo enfermedad renal crónica y cirrosis. Según un informe médico, la muerte de Maradona podría haberse evitado si hubiera recibido atención en una clínica.
Además de Luque y Cosachov, están siendo juzgados el psicólogo Carlos Díaz, la doctora y coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón. Todos ellos enfrentan acusaciones de homicidio simple con dolo eventual. El juicio proseguirá con audiencias programadas dos veces por semana durante al menos tres meses, y se espera que más de 120 testigos sean llamados a declarar.
