El anuncio de un pacto entre Estados Unidos e Irán ha generado expectativas, pero la discrepancia sobre los términos es evidente. Después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, comunicara que un memorando de entendimiento estaba casi listo para su firma, ambas partes han presentado versiones opuestas sobre su contenido. Sin embargo, ambos coinciden en que “el acuerdo está más cerca que nunca”, según Afás Araghchí, ministro de Exteriores de Irán, lo que fue retuiteado por Trump.
Un alto funcionario de la Administración Trump compartió que la confianza en alcanzar un acuerdo había aumentado del 75% al 85% en un solo día. Se esperaba que el pacto se firmara en los próximos días, posiblemente durante el fin de semana en Europa. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, actuando como mediador, afirmó que ya hay un consenso de paz.
El sistema político iraní, según Sharif, presenta desafíos en la presentación del acuerdo de manera que su liderazgo pueda aceptarlo. Además, se comentó que el líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, se muestra cómodo con varios aspectos del tratado.
El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, afirmó en redes sociales que este acuerdo tiene el potencial de transformar la región y establecer una paz duradera, sin ofrecer más detalles. Trump ha hecho hincapié en que el memorando no incluirá a Israel, quien ha sido un jugador activo en las tensiones recientes con Irán y ha manifestado desacuerdos con Washington sobre el conflicto en Líbano.
Detalles del Memorando
Los puntos ya conocidos del acuerdo indican que se prorrogará el alto el fuego existente y que ambas partes contarán con un plazo de 60 días para discutir el futuro del programa nuclear iraní, conflicto central en las negociaciones. A pesar de sus diferencias con respecto a varios aspectos, ambas partes coinciden en la necesidad de un acuerdo que prohíba que Irán desarrolle armas nucleares.
Una fuente estadounidense describió el memorando como un documento integral que logra todos sus objetivos, especialmente la eliminación de la amenaza nuclear de Irán. El acuerdo también busca una paz más amplia en Oriente Próximo y garantiza que Irán no apoye redes terroristas.
El Uranio en el Acuerdo
El pacto implica que Irán debe destruir su uranio enriquecido, actualmente enterrado en instalaciones que fueron previamente destruidas por ataques de Estados Unidos e Israel. Según el alto funcionario, el acuerdo incluye un compromiso a largo plazo por parte de Irán de no buscar ni construir una bomba nuclear, así como un régimen de inspecciones para asegurar que no reconstruyan su capacidad nuclear.
Las diferencias también se reflejan en la apertura del estrecho de Ormuz, vital para el transporte marítimo de petróleo. Estados Unidos exige que el paso se mantenga abierto sin condiciones, mientras que Irán solicita un plazo de 30 días para normalizar el tráfico, bajo sus términos.
14 Puntos del Acuerdo
El memorando incluye 14 puntos que estipulan un alto el fuego permanente en Líbano y el levantamiento gradual de las sanciones económicas impuestas a Irán durante décadas. Esta reducción de sanciones estaría sujeta a que Irán cumpla con sus obligaciones, especialmente en relación con su programa nuclear.
El pacto también establece que Irán recibiría la transferencia de 24.000 millones de dólares en bienes congelados, conforme se cumplan las etapas del acuerdo. Sin embargo, las versiones sobre los términos económicos han desatado tensiones, con Trump acusando a Irán de presentar información errónea sobre el contenido del memorando.
Expectativas Futuras
El acuerdo definitivo, que surgiría tras los 60 días de negociaciones, debería ser aprobado por una resolución de Naciones Unidas y contemplar la eliminación completa de las sanciones estadounidenses. Durante este periodo, Estados Unidos se comprometería a no aumentar su presencia militar en la región.
Por último, el acuerdo también contempla la cooperación internacional para proporcionar planes de reconstrucción en Irán, valorados en 300.000 millones de dólares, con un enfoque en restaurar la economía iraní tras el conflicto.
