El radicalismo del ultraderechista Abelardo de la Espriella se hace notar en el servicio exterior de Colombia. Su Administración, que iniciará el próximo 7 de agosto, comenzará cerrando embajadas en 14 países, entre los que destacan Cuba y Nicaragua, naciones con las que el nuevo Gobierno cortará relaciones diplomáticas. «En mi Gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías», justificó De la Espriella en un video publicado en sus redes sociales.
Cierre de Embajadas y Reorganización Diplomática
La decisión de De la Espriella contrasta notablemente con la política exterior del Gobierno de Gustavo Petro, quien había ampliado la presencia diplomática de Colombia abriendo embajadas en África, Medio Oriente y Europa del Este. Entre las representaciones que serán cerradas se encuentran las de Senegal, Etiopía, Haití, Barbados, República Checa y Rumanía, así como otras existentes en Argelia, Azerbaiyán, Cuba, Ghana, Hungría, Malasia, Nicaragua y Sudáfrica. En África, donde Petro había centrado esfuerzos en diversificar relaciones, solo permanecerán delegaciones en Kenia, Egipto y Marruecos, aunque se abrirá una embajada en Nigeria.
Austeridad en el Servicio Exterior
El presidente electo argumenta que el cierre de embajadas responde a la necesidad de una mayor austeridad en el uso de recursos públicos. «Colombia necesita una diplomacia moderna y eficiente, al servicio de los intereses nacionales», declaró. Además, De la Espriella enfatizó que estas decisiones no implican romper relaciones diplomáticas, ya que el país mantendrá vínculos internacionales y atención a los colombianos a través de otras embajadas.
Impacto en las Relaciones con Cuba y Nicaragua
El enfoque hacia Cuba y Nicaragua es notablemente más estricto, ya que no se permitirá ningún tipo de relación. Este cambio representa un giro radical en la política exterior, dado que ambos países han sido considerados prioritarios en diferentes gobiernos. Cuba, bajo el mando de Miguel Díaz-Canel, fue clave en las negociaciones de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC. Por otro lado, con Nicaragua existe un conflicto territorial en torno al archipiélago de San Andrés y Providencia.
Proyectos Diplomáticos Abandonados
El nuevo Gobierno también cancelará un proyecto para abrir una misión en Palestina, que había sido anunciado por Petro y para el cual se designó un embajador que nunca asumió. Al mismo tiempo, De la Espriella reabrirá la embajada en Israel, priorizando aún más las relaciones con este país tras el cierre de vínculos diplomáticos con la Administración saliente.
Reacciones de la Administración Saliente
El cierre de embajadas ha provocado reacciones de funcionarios del Gobierno saliente. El viceministro de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo Jassir, criticó la medida como “demagoga”, argumentando que demuestra una falta de comprensión sobre el funcionamiento de la diplomacia. Señaló que el ahorro será marginal y que los colombianos en el extranjero enfrentarán mayores dificultades para realizar trámites y votar.
Opiniones Divergentes
Varios congresistas que apoyan a Petro también han criticado los cierres, indicando que el gasto del servicio exterior representa solo el 0,35% del presupuesto estatal, sugiriendo que la decisión responde a una visión aislacionista. En contraste, algunas personalidades, como Julio Londoño, han defendido la decisión, argumentando que la proliferación de embajadas ha sido utilizada para intereses políticos y que el ajuste podría traer un ahorro significativo.
