En un cálido mediodía de martes, una joven vestida con un vestido rojo se gira hacia su acompañante y dice: «Mira, este es Bernardo de Gálvez, el general español que ayudó a las colonias en la guerra contra los británicos…» En la National Portrait Gallery, uno de los museos más concurridos de Washington D.C., los visitantes buscan escapar del intenso calor de finales de junio. La nueva exposición del museo, que abre esta semana, está destacando al héroe español, quien atrae tanto interés como figuras claves como Benjamin Franklin y Alexander Hamilton. Solo Pocahontas parece rivalizar por la atención del público.
La exposición de Gálvez en la National Portrait Gallery
Por primera vez, el retrato de Bernardo de Gálvez, el líder militar español quien participó en la Guerra de la Independencia de Estados Unidos, se exhibe en un museo nacional de EE. UU. Este hecho resalta el creciente interés en el papel de Gálvez, así como en las contribuciones de españoles y latinoamericanos a la fundación de los Estados Unidos, especialmente en el contexto del 250 aniversario del país, que se conmemora el 4 de julio de este año. Ha habido un aumento notable en libros, ensayos y exposiciones que ponen de relieve la importancia de figuras hispánicas en la independencia de las 13 colonias.
El retrato es notable; se conocen solo dos o tres retratos de Gálvez. Uno se conserva en el Museo Naval de Madrid, otro en la Casa de América en la misma ciudad, y el tercero, que se exhibe desde el viernes en la National Portrait Gallery, forma parte de la red de 21 museos del Smithsonian en Washington.
“Hemos estado buscando un retrato de Bernardo de Gálvez durante mucho tiempo. Afortunadamente, el año pasado supimos que había resurgido uno en España. Fue una oportunidad extraordinaria”, destaca Taina Caragol, curadora del Smithsonian y organizadora de la exposición Out of Many: Portraits from 1600 to 1900.
La muestra reúne retratos de nativos americanos, colonizadores europeos, clérigos, soldados, escritores, artistas y científicos que moldearon la nación, subrayando la importancia que el museo otorga a la contribución de Gálvez.
Reconocimiento de un fundador
“Esto demuestra que somos fundadores, no forasteros”, dice Teresa Valcarce con evidente orgullo, quien ha liderado la campaña para lograr el reconocimiento de Bernardo de Gálvez. Valcarce ha trabajado incansablemente para resaltar el papel del héroe español en la historia estadounidense.
“Hablo del presente y el futuro, no solo de los últimos 250 años. La historia también es de mis hijos y de los 68 millones de hispanos en este país que tienen un vínculo con esta narrativa”, añade Valcarce, cuya pasión es contagiosa.
“Este movimiento se ha vuelto imparable. Las narrativas dominantes son incorrectas. No llegamos ayer en la parte trasera de un camión. Hemos estado aquí desde el principio y hemos desempeñado un papel activo en su creación. Merecemos ese reconocimiento”.
Hace poco más de una década, esta mujer, originaria de Ferrol, España, comenzó lo que parecía una búsqueda quijotesca tras descubrir la historia de Gálvez en un recorte de periódico. Trabajando para una asociación educativa en Washington D.C., se comprometió a convencer al Congreso de EE. UU. para que reconociera a este líder militar, quien era prácticamente desconocido en el país en ese entonces.
El impacto de Gálvez en la Guerra de Independencia
Gálvez, quien se desempeñó como comandante en jefe de las fuerzas españolas en América del Norte, tuvo un papel crucial en la victoria de las 13 colonias, lideradas por el general George Washington, sobre el Imperio Británico. Su campaña militar ayudó a evitar que Gran Bretaña concentrara todos sus recursos militares y navales contra el ejército continental estadounidense, según el diplomático y historiador Gonzalo M. Quintero Saravia.
Nacido en la localidad andaluza de Macharaviaya en julio de 1746, Gálvez facilitó gran parte de la ayuda secreta que la Corona española otorgó a los rebeldes estadounidenses, proporcionando dinero, armas y municiones que sustentaron la guerra que las propias finanzas de las colonias no podían sostener.
La búsqueda de reconocimiento
Durante más de dos años, Valcarce dedicó su tiempo y recursos a recorrer los pasillos del Capitolio, tocando puertas de numerosos legisladores para que el Congreso honrara un compromiso hecho por el Congreso Continental en Filadelfia, de exhibir un retrato de Gálvez en el legislativo en reconocimiento a su apoyo a las colonias. Gracias a su perseverancia, consiguió que el retrato de Gálvez se instalara en la sala del Comité de Relaciones Exteriores del Senado antes de que el entonces presidente Barack Obama le otorgara la ciudadanía honoraria, una de las distinciones más altas que puede recibir una persona en Estados Unidos.
“Gracias a su [ciudadanía] honoraria, su retrato puede ahora ser exhibido en el Smithsonian, donde solo están representados los estadounidenses distinguidos”, explica Caragol.
El retrato, un óleo atribuido al pintor cubano José Nicolás de Escalera y datado en 1781, fue subastado por la Fundación Recuperando Memorias, patrocinada por Iberdrola. Este retrato destaca no solo por su valor histórico, sino también por su importancia desde la perspectiva del arte, ofreciendo un entendimiento más profundo de cómo se formó el mundo cultural de las Américas.
Revalorizando la historia hispana en EE. UU.
Este resurgimiento del interés por el papel de España en la guerra de independencia ha sido notable en la última década; sin embargo, la contribución hispana había estado prácticamente olvidada. Historiadores como Gabriel Paquette, de la Universidad de Maine, y José Manuel Guerrero Acosta, están trabajando para cambiar esta narrativa.
Guerrero explica que tanto la elite política y historiográfica estadounidense como la comunidad española tienen responsabilidad en este olvido. “Los intereses de España en no revelar su colaboración con la independencia fueron parte del problema”, señala el periodista Guillermo Fesser, quien ha investigado la huella de España en la historia estadounidense durante años.
Según Quintero Saravia, aunque España nunca fue un aliado formal de las colonias, su participación fue decisiva para inclinar la balanza a favor de los colonos. “La intervención española fue crucial y en momentos determinantes”, apunta Paquette.
Con el congreso del 250 aniversario de la independencia de EE. UU. en el horizonte, las voces que abogan por reconocer a los hispanos en la historia del país son cada vez más relevantes, reflejando un movimiento creciente para recuperar estas raíces históricas.
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