Un incendio forestal de grandes dimensiones ha mantenido en alerta a los bomberos de la Generalitat este viernes, afectando a varios municipios de la Costa Brava, entre ellos Platja d’Aro y Calonge. El foco principal se inició en la mañana en La Bisbal d’Empordà, extendiéndose a áreas vecinas. Según fuentes de Bomberos, aproximadamente 40,000 personas de la región se ven afectadas por restricciones de movilidad, y se ha ordenado la evacuación de 150 personas de una urbanización y de una casa de colonias en Romanyà de la Selva. La estrategia de extinción, que involucra a 225 efectivos, se centra en limitar el perímetro del incendio, que avanza sin control en una zona con alta densidad de población y actividad turística. Hasta las 21:30 horas, el incendio ha afectado a 1,800 hectáreas, con un potencial de expansión que alcanza las 10,000 hectáreas, según los informes de Bomberos.
La situación ha llevado a Protección Civil a solicitar a la población del área metropolitana de Barcelona que posponga sus desplazamientos a la zona para facilitar las labores de extinción. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha instado a los residentes en los municipios implicados a seguir las indicaciones de los Bomberos y Protección Civil, manteniéndose en sus hogares. Illa, quien planea supervisar las operaciones desde el centro de mando, ha recomendado a quienes tienen segundas residencias en la Costa Brava que eviten dirigirse a la zona por razones de seguridad. También ha solicitado la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ha movilizado 200 militares y 60 vehículos al área afectada.
Carreteras Cortadas
A las 19:30 horas, se comunicó el corte de varias carreteras, incluyendo la C-66 hacia Palafrugell y la GI-660 que conecta La Bisbal de L’Empordà con Calonge, así como la GIV-6612 de Llagostera a Calonge.
Este incendio se considera el más grave de lo que va del año en Cataluña, acompañado de un pirocúmulo y una columna de humo que ha alcanzado los 4 kilómetros de altura. Además del fuego en La Bisbal d’Empordà, se han reportado incendios menores en Vilavenut (Pla de l’Estany) y Bescanó (Empordà). Ante esta situación, los Bomberos de la Generalitat activaron el SICOM-5, el número máximo de alerta. Su objetivo es extinguir primero los fuegos menores antes de concentrarse en el principal, que, a pesar de su incremento, buscan controlar y sofocar. La dirección de este fuego se ve influenciada por el viento de tramontana, que ha llegado a rachas de hasta 44 kilómetros por hora, complicando aún más las operaciones de extinción al generar focos secundarios y avanzar hacia el espacio natural protegido de Les Gavarres.
El incendio también ha obligado a confinar a 150 niños que estaban en una casa de colonias en La Bisbal, conocida como Pou de Glaç, ya que se evalúa que su seguridad es mayor dentro del edificio en lugar de evacuarles. Además, se ha evacuado viviendas cercanas a Puig d’Arqués y la urbanización Vall Repòs en Santa Cristina d’Aro.
Ferran Garcia, jefe de operaciones de los Bomberos de Girona, ha señalado la gravedad de la situación, enfatizando que “es un incendio grande, pero estamos estableciendo recursos para que no se multiplique”. La estrategia consiste en “ahogar el fuego” y concentrar los esfuerzos en el flanco derecho para minimizar daños. Ha advertido que el incendio escapa de la capacidad de extinción actual, aunque se dispone de recursos para responder a la emergencia.
Las condiciones climáticas también preocupan, ya que, a partir de este domingo, se prevé un incremento del riesgo de nuevos incendios en varias comarcas de Cataluña. En este contexto, el Govern ha emitido una alerta de peligro «muy alto». En la lucha contra el fuego, el dispositivo de Bomberos ha integrado 69 unidades, con 56 terrestres, seis aviones y siete helicópteros. Este esfuerzo busca estabilizar el incendio lo antes posible, y la carretera GI-660 continuará cerrada al tráfico debido a la baja visibilidad provocada por el humo. Se ha informado, además, sobre la identificación y detención de un hombre implicado en el incendio por realizar actividades prohibidas en una zona de alto riesgo.
