El ajedrez se encuentra nuevamente en el centro de una historia compleja y llena de matices. Arkady Dvorkóvich, un destacado economista ruso de 54 años, ha renunciado a la presidencia de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), que representa a 201 países. Esta decisión se produce tras ser sancionado por la Unión Europea (UE) debido a su supuesta contribución a “minar la integridad, soberanía e independencia de Ucrania”. Cabe destacar que Dvorkóvich condenó la invasión de Ucrania en 2022, una postura que le valió represalias por parte de Vladimir Putin, aunque el presidente ruso ha mantenido su apoyo hacia él como líder de la FIDE.
Dvorkóvich proviene de una familia relacionada con el mundo del ajedrez; su padre fue secretario personal del ex campeón mundial Garry Kasparov. Ha tenido una carrera política significativa: fue asesor de Putin en asuntos económicos (2008-2012), vicepresidente de Rusia (2012-2018) y director de la organización del Mundial de Fútbol en 2018. Además, ocupó cargos de relevancia como presidente de los Ferrocarriles de Rusia y director de la Fundación Skólkovo, un importante centro de innovación en el país.
Su cese como director de Skólkovo fue una consecuencia directa de su condena a la invasión de Ucrania. En marzo de 2022, Dvorkóvich expresó su postura en un comunicado como presidente de la FIDE y en una entrevista con Mother Jones, donde afirmó que “las guerras, incluida esta, son lo peor que uno puede enfrentar”. Su destitución fue seguida por un artículo en el que elogiaba al ejército ruso, aunque nunca confirmó si fue forzado a redactarlo. Desde entonces, ha estado viviendo entre Riga (Letonia) y Moscú.
A pesar de las sanciones, Putin ha apoyado públicamente a Dvorkóvich, considerando el ajedrez como una prioridad deportiva nacional. En 2018, cuando fue elegido en el Congreso de Batumi (Georgia), Dvorkóvich anunció que su mandato se limitaría a ocho años, pero su complicada situación política lo ha llevado a manifestar su intención de buscar la reelección en Samarcanda (Uzbekistán) a finales de septiembre. El contexto sugiere que la protección de Putin depende de su continuidad en la presidencia de la FIDE.
El Boletín Oficial de la Unión Europea, publicado recientemente, incluye sanciones a 48 individuos y 168 entidades por “amenazar la integridad, soberanía o independencia de Ucrania”. En el documento se menciona a Dvorkóvich y su participación en la Federación Rusa de Ajedrez, la cual ha sido criticada por organizar torneos en Crimea, un territorio disputado con Ucrania.
Dvorkóvich respondió rápidamente a las sanciones, calificándolas de “ilegales e injustas” y anunciando su intención de apelar. Él ha delegado temporalmente su cargo en Viswanathan Anand, quien ha sido presidente adjunto de la FIDE. Fuentes cercanas a Dvorkóvich mencionaron que estas sanciones han sido impulsadas por Ucrania, con el respaldo de varios países europeos, especialmente de la región báltica. Aseguraron que el objetivo principal es evitar que Dvorkóvich se postule nuevamente, dado su apoyo entre muchas naciones occidentales.
Durante su mandato, particularmente tras la invasión de Ucrania, el mundo del ajedrez ha enfrentado una paradoja. Muchos directivos de ajedrez coinciden en que Dvorkóvich es uno de los presidentes más capacitados que ha tenido la FIDE, aunque su nacionalidad rusa y antecedentes en el gobierno son una carga significativa para atraer patrocinadores internacionales.
A medida que se acerca la fecha límite para presentar candidaturas en septiembre, se perfilan varios candidatos para las elecciones. El alemán Wadim Rosenstein, quien tiene raíces ucranianas y rusas, está organizando torneos de élite internacionalmente. Jan Büettner, un empresario con experiencia en Vodafone, también ha entrado en la contienda y ha financiado torneos en lujosos hoteles. El ruso Kirsán Iliumyínov, conocido por ser un enviado no oficial de Putin, también ha manifestado interés por la presidencia. La situación es aún más compleja con la presencia del kazajo Timur Turlov, que ha sido sancionado por Ucrania. Aunque la Federación Rusa apoya a Iliumyínov, Dvorkóvich ha expresado su desacuerdo con esta elección.
