El Declive de la Alianza entre Trump y la Extrema Derecha Europea
Desde el regreso de Donald Trump al poder a principios de 2025, su influencia sobre la extrema derecha europea había generado un halo de optimismo. Sin embargo, ese entusiasmo inicial se ha desvanecido, y varios partidos europeos han comenzado a distanciarse del ex presidente estadounidense.
La Euforia Inicial
Una de las voces que reflejó este entusiasmo fue Tino Chrupalla, copresidente de Alternativa para Alemania (AfD), quien en un mitin cerca de la frontera germano-polaca exaltó un discurso del vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, catalogándolo como “sensacional”. En aquel momento, el apoyo de Trump era visto como un impulso para normalizar a estos partidos en Europa.
El Truncamiento del Idilio
Poco más de un año después, la relación entre Trump y estos partidos ha cambiado radicalmente. El distanciamiento se ejemplifica con la reciente discrepancia entre el presidente estadounidense y Giorgia Meloni, primera ministra italiana. Trump criticó a Meloni y se mostró decepcionado con sus posturas, lo que evidencia un quiebre en la confianza mutua.
Las Elecciones en Hungría y sus Consecuencias
Las elecciones del 12 de abril en Hungría marcaron un punto de inflexión. La visita de Vance para apoyar a Viktor Orbán no tuvo el efecto deseado y fue interpretada como un “beso de muerte político” por Daniel Hegedüs, del Instituto para la Política Europea en Berlín. Esto ha llevado a figuras clave del AfD, como Chrupalla, a exigir la retirada de tropas estadounidenses de Alemania y a criticar la intervención estadounidense en Oriente Próximo.
La Opinión de Otros Líderes Europeos
Jordan Bardella, presidente del Reagrupamiento Nacional (RN) francés, se unió a las críticas al considerar las políticas de Trump en Irán como erráticas. El cambio de postura es notable: antes, el RN buscaba alinearse con el magnate estadounidense, pero ahora se reconocen las limitaciones que esta alianza puede acarrear.
La Toxicidad del Apoyo a Trump
Las dinámicas cambiantes de estas relaciones no solo se observan en Francia e Italia, sino en una ola más amplia a lo largo de Europa. Los partidos que antes consideraban el apoyo de Trump como un camino hacia el poder ahora enfrentan la realidad de que esta cercanía puede ser perjudicial, como lo evidenciaron las elecciones en Canadá y Australia, donde los candidatos moderados ganaron terreno tras distanciarse de Trump y su retórica.
La Dificultad de Romper con Trump
A pesar de estas relaciones deterioradas, partidos como Vox en España aún mantienen vínculos con la administración de Trump. Guillermo Fernández-Vázquez, experto en el tema, describe a esta alianza como un «matrimonio descompensado», donde Vox depende más de Trump que viceversa. La desconfianza en torno a las capacidades electorales y su posición en las encuestas complican aún más su situación.
Divisiones Internas y Estrategias Futuras
En Alemania, el AfD enfrenta divisiones internas sobre su relación con Estados Unidos. Chrupalla y su facción más antiamericana se están distanciando de una corriente proestadounidense que aún persiste dentro del partido. La inestabilidad provocada por el comportamiento errático de Trump pone en riesgo la credibilidad de estos partidos como defensores de la soberanía nacional.
Perspectivas del Populismo Europeo
Dominique Moïsi advierte que el futuro del populismo europeo depende de su capacidad para desvincularse del populismo estadounidense. Si bien las redes nacionalistas en Europa son fuertes, la implicación con figuras controvertidas como Trump podría resultar contraproducente a largo plazo.
