La NASA ha dado un paso crucial hacia su misión lunar más ambiciosa desde el histórico Apolo 11 de 1969, tras el exitoso vuelo de prueba de Artemis 2. En el centro de control de Houston, la emoción era palpable cuando se confirmó el regreso a salvo de los cuatro astronautas, quienes están redefiniendo la imagen tradicional de los viajeros espaciales. Este lunes, Jared Isaacman, administrador de la NASA, anunció que los preparativos para Artemis 3, programada para 2027, ya han comenzado en el Centro Espacial Kennedy, ubicado en Florida, EE. UU.
Isaacman reveló que la misma plataforma móvil utilizada para el lanzamiento de Artemis 2 el 2 de abril pronto llegará al edificio de ensamblaje. Allí, será reparada para ensamblar las partes de un nuevo cohete SLS, destinado al próximo vuelo de prueba del programa Artemis. En el transcurso de este mes, se espera que la etapa central, la parte más grande del cohete, salga de la planta en Louisiana, donde Boeing la ha estado fabricando. Aunque otras partes del cohete ya han llegado al sitio de lanzamiento, aún no se ha definido un plan concreto para el vuelo de prueba ni existen plazos claros para la preparación de todas las naves involucradas en la misión.
Desarrollo de la nave Orion
La cápsula Orion, diseñada por la NASA, ha tenido un desempeño estelar en su primer examen con astronautas. Ha demostrado la capacidad de volar hasta las cercanías de la Luna y regresar a la Tierra; sin embargo, no puede aterrizar en el satélite. Para esa tarea, el programa Artemis depende de aterrizadores lunares cuyo desarrollo ha sido encargado a empresas privadas, como SpaceX y Blue Origin, pertenecientes a los magnates Elon Musk y Jeff Bezos. No obstante, ambos han enfrentado retrasos significativos y, hasta ahora, solo disponen de prototipos que no han demostrado la capacidad de volar a la Luna.
Dificultades de SpaceX y Blue Origin
Uno de los casos más destacados es la Starship de SpaceX, que aún no ha logrado alcanzar una órbita terrestre baja, un requisito fundamental para cualquier misión espacial. Inicialmente, Musk prometió que para finales de 2026 lanzaría una serie de estas naves hacia Marte. Sin embargo, desde su anuncio en el verano de 2024, SpaceX no ha visto progresos significativos; tras una serie de vuelos de prueba exitosos, la compañía sufrió tres explosiones en pleno vuelo a principios de 2025. Para 2026, la tercera generación de Starship aún no ha volado, aunque Musk ha programado el próximo vuelo de prueba para mayo, después de haber pospuesto varias veces las expectativas.
