Debate sobre la Etiqueta de «Extrema Derecha» en el Gobierno de José Antonio Kast
En los últimos días, las fuerzas de izquierda en Chile han intensificado un debate crucial relacionado con la clasificación del gobierno de José Antonio Kast. Las discrepancias surgieron tras un posteo en la red X del exembajador chileno en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, y del exministro de Seguridad, Luis Cordero, quienes cuestionaron la pertinencia de calificar al gobierno de Kast como de extrema derecha. A este intercambio se sumaron opiniones del periodista Patricio Fernández y del sociólogo Eugenio Tironi, quien expresó sus dudas en una entrevista concedida a un medio local.
Argumentos a Favor de la Clasificación de «Ultraderecha»
Críticas a los escépticos se han manifestado por parte de figuras como Pierina Ferreti y Carolina Tohá. Ambas ofrecen argumentos sólidos para considerar al gobierno de Kast como ultraderechista. Mencionan aspectos como la aprobación de Kast al golpe de Estado de 1973 y la celebración de la dictadura de Pinochet, así como un esfuerzo por relativizar las violaciones a los derechos humanos durante ese periodo. También se apuntan las influencias de líderes como Trump, Orbán y Milei, así como la naturaleza regresiva de la reforma económica impulsada por su ministro de Hacienda.
Dudas Legítimas y Contexto Político
Si bien los argumentos en contra de esta clasificación son válidos, también es importante reconocer que la confusión y las luchas de clasificación parecen ser más un reflejo del estado de la izquierda que de la «naturaleza real» del adversario. En el pasado, figuras como Sebastián Piñera fueron calificadas de extrema derecha, incluso como «fascistas», por ciertos sectores de la oposición, lo que plantea la interrogante de por qué Kast, hasta ahora, no ha recibido la misma etiqueta.
La Dificultad de Clasificar al Gobierno de Kast
La clasificación de Kast como un político de extrema derecha se vuelve complicada. Este fenómeno se analiza en trabajos recientes sobre «iliberalismos», donde se exploran diferentes aspectos de este fenómeno político. El concepto de extrema derecha opera más como un estigma que como una categoría que otorgue claridad. Aunque muchos no pueden acusar al gobierno de Kast de ser de extrema derecha por haber comenzado el camino hacia el iliberalismo, existe la posibilidad de que, si se intensifican ciertas prácticas, estas justifiquen tal calificación en el futuro.
Cambio de Estrategias y la Confusión de la Izquierda
El debate actual también refleja una falta de comprensión del adversario, que ha mutado a lo largo de varias campañas presidenciales, complicando la clasificación de su estrategia política. Esta confusión no es exclusiva de Chile; en Francia, la evolución del partido de Marine Le Pen muestra cómo las percepciones de la extrema derecha han cambiado y cómo esa transformación ha impactado su aceptación electoral.
En última instancia, el debate sobre la extrema derecha en Chile parece estar más dirigido a un público interesado en la política que a la ciudadanía en general. Para muchos, el miedo que despiertan estas categorías no es abstracto, sino muy concreto y pragmático, reflejando preocupaciones reales en la vida cotidiana de los ciudadanos. La discusión sobre la etiqueta de extrema derecha terminará siendo significativa en la medida en que se reconozcan y aborden estos miedos.
