Acusaciones contra el gobernador de Sinaloa: Rubén Rocha Moya se niega a renunciar
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha desmentido categóricamente las especulaciones sobre su posible renuncia, a raíz de las acusaciones de la justicia estadounidense que lo vinculan con el crimen organizado. En declaraciones realizadas este jueves en Navolato, a aproximadamente 30 kilómetros de Culiacán, Rocha Moya respondió con un rotundo “no” cuando se le preguntó si consideraría dimitir. “No adelantemos vísperas. Todo en su momento”, agregó.
Nexos con el narcotráfico: un golpe a la narcopolítica
Las acusaciones provenientes de Estados Unidos, atribuidas a un fiscal de Nueva York y a la DEA, también implican a otros nueve funcionarios de Sinaloa, incluidos un senador y el alcalde de Culiacán, todos pertenecientes al partido Morena. Las imputaciones sugieren una presunta conspiración entre estos altos cargos y líderes del Cartel de Sinaloa para facilitar el tráfico de narcóticos hacia Estados Unidos, a cambio de apoyo político y sobornos. Rocha Moya ha asegurado que no tiene “nada que temer” y se considera “una persona completamente limpia”. Además, ha rechazado asumir responsabilidad por los otros implicados, afirmando que “cada quien por sí mismo”.
Respaldo político y defensa de la soberanía
La presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado su apoyo hacia Rocha Moya, cuestionando la validez de las pruebas presentadas por Estados Unidos para solicitar la extradición. En la misma línea, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) defendió que los documentos entregados “no cuentan con elementos de prueba para poder determinar la responsabilidad” de los funcionarios. La Cancillería también informó que recibió una solicitud de detención provisional con fines de extradición por parte de Estados Unidos.
Investigación de la Fiscalía General de la República
La Fiscalía General de la República (FGR) ha anunciado que revisará la documentación proporcionada por la Cancillería para determinar si existen fundamentos suficientes contra los acusados. Los cargos que enfrenta Rocha Moya y los demás implicados pueden conllevar condenas que oscilan desde 40 años de prisión hasta la cadena perpetua.
Reacciones en el ámbito político
Durante su conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum afirmó que “si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones es político”. Esta inquietud fue también expresada por Rocha Moya, quien fue el primero en rechazar “categórica y absolutamente” las acusaciones de Estados Unidos, calificándolas como un “ataque” a su administración y al país.
El senador morenista Enrique Inzunza se unió a esta defensa, afirmando en un tuit que las imputaciones tienen “intenciones muy claras” y están dirigidas no solo contra él y otros funcionarios, sino también contra la Cuarta Transformación y el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
