Cada verano, hasta 190.000 aspirantes compiten por una plaza en las 133 licenciaturas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la principal institución educativa del país y de América Latina. Este año, la universidad decidió implementar por primera vez un examen en línea y a distancia, como parte de su transición hacia la digitalización con el objetivo de optimizar recursos humanos y económicos.
Resultados Sorprendentes y Controversia
Sin embargo, los resultados no tardaron en generar controversia. En años anteriores, apenas un 3% de los aspirantes lograba superar los 100 aciertos de un total de 120; en esta ocasión, este porcentaje se disparó al 16%. Ante este cambio drástico, surgieron sospechas de que un número significativo de postulantes pudo haber incurrido en prácticas deshonestas, lo que ha puesto en entredicho la reputación de la UNAM.
Medidas ante la Crisis
Para abordar esta crisis de inmediato, la universidad ha decidido aplicar un segundo “examen de control” de manera presencial. Este examen se dirigirá a los aspirantes que obtuvieron una plaza en el examen inicial o que igualaron o superaron las notas de corte de años anteriores. Sin embargo, las dudas sobre la integridad del examen en línea persisten.
Repercusiones y Debate Actual
El episodio ha causado la renuncia de un alto funcionario de la institución y ha reavivado el debate sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA) entre los estudiantes. Además, este caso ha puesto en tela de juicio la fiabilidad de las pruebas en línea, lo que podría tener implicaciones significativas en el futuro de los procesos de admisión en la UNAM.
La UNAM enfrenta un momento crítico que podría redefinir sus prácticas educativas y evaluativas en el contexto actual.
