La Evolución del Debate sobre la Ultradercha en Chile
El 11 de septiembre de 2022, José Antonio Kast utilizó la red social X para afirmar que «el 11 de septiembre de 1973, Chile escogió la libertad». Este mensaje coincidió con el aniversario del golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende, un evento que marcó el inicio de una dictadura que dejó un trágico legado en el país, con más de 3.200 chilenos ejecutados o desaparecidos y cerca de 40.000 víctimas de prisión política y tortura. Durante años, hacer apología del golpe y de la dictadura era suficiente para clasificar a una persona como parte de la ultraderecha, pero esta percepción parece estar cambiando.
Opiniones Contrapuestas en la Oposición
Recientemente, el exembajador de Chile en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, declaró que no consideraba a Kast un representante de la ultraderecha en América Latina. Pocos días después, el exministro Luis Cordero coincidió en que no había signos de ataque a las instituciones por parte de la Administración actual, cuestionando así la clasificación de Kast como ultraderechista. Estas afirmaciones han evidenciado las diferencias de diagnóstico dentro de la oposición chilena.
Definiendo la Ultradercha
Es fundamental abordar algunas preguntas claves: ¿Qué es la ultraderecha? ¿Qué características debe tener un político para ser catalogado como tal? ¿Por qué es relevante esta clasificación? El politólogo neerlandés Cas Mudde, experto en el tema, describe a la ultraderecha como movimientos políticos que presentan rasgos antisistémicos y hostiles hacia elementos del liberalismo democrático. Mudde distingue entre «derecha extrema», que rechaza los principios básicos de la democracia, y «derecha radical», que, aunque acepta la democracia, desestima los derechos de las minorías.
Aunque esta no es la única definición existente, sí se refleja en el contexto chileno. Expertos como Cristóbal Rovira y Lisa Zanotti consideran a José Antonio Kast y su Partido Republicano como parte de este espectro político. No obstante, el debate sobre la clasificación se inserta en un contexto político donde las definiciones pueden tener un impacto significativo.
Cuidado con las Trampas Políticas
Es crucial ser cautelosos ante intentos de «blanquear» a Kast y presentarlo como un político moderado y democrático. Esta estrategia, observable en sus aliados, no debería contar con el respaldo del progresismo. Es necesario distinguir entre Kast y otros miembros de la ultraderecha, sin olvidar su trasfondo y las leyes que ha promovido.
La ultraderecha es un conjunto diverso que incluye desde proteccionistas hasta libertarios. A pesar de las diferencias en estilo y discurso, todos comparten un proyecto común: la transferencia de recursos desde las mayorías hacia las élites, el debilitamiento del estado de bienestar y un enfoque autoritario en la sociedad. Esto no debe ser ignorado, ya que la historia muestra que figuras como Viktor Orbán han tomado años en desarrollar su agenda iliberal.
El Pragmatismo del Gobierno de Kast
El Gobierno de José Antonio Kast puede distanciarse de propuestas radicales, como la privatización de Codelco, debido al pragmatismo que exige el poder. Sin embargo, el progresismo no debería caer en la trampa de ignorar una historia de oposiciones a los derechos de mujeres y minorías, así como a los intereses de las clases trabajadoras.
La Necesidad de una Oposición Firme
Es esencial que las fuerzas progresistas mantengan una visión crítica y no se dejen influir por un aparente moderantismo. La caracterización inexacta del ethos político de Kast puede desorientar y debilitar la capacidad para actuar de forma efectiva en el presente.
