La vida y legado de Felicity Lott, gran soprano británica
El caballero de la rosa, de Richard Strauss, presenta un momento memorable en el que la Mariscala reflexiona sobre su juventud frente al espejo, simbolizando la fragilidad del tiempo. Esta poderosa escena fue interpretada magistralmente por Felicity Lott, quien con su voz y presencia logró cautivar al público desde su debut en el Teatro Real en marzo de 2000. La filmación de 1994, dirigida por Carlos Kleiber, consolidó su interpretativa como una de las más recordadas de su generación, caracterizándose por una elegancia melancólica que parecía diseñada para ella.
Un adiós con serenidad
En una conmovedora entrevista con John Wilson para This Cultural Life de BBC Radio 4, Lott anunció que padecía un cáncer terminal, pidiendo que nadie se entristeciera, pues había disfrutado enormemente de su vida. Falleció la noche del 15 al 16 de mayo, una semana después de celebrar su 79° cumpleaños, dejando tras de sí un legado invaluable como una de las grandes sopranos de su época, especialmente en el repertorio de Mozart y Strauss.
Trayectoria musical
Nacida el 8 de mayo de 1947 en Cheltenham, Felicity Ann Emwhyla Lott creció en un ambiente musical. Su padre, contable y pianista aficionado, y su madre, amante del canto, influyeron en su pasión por la música. Antes de dedicarse por completo a la ópera, Lott estudió Francés y Latín en Royal Holloway, completando su formación en el Conservatorio de Grenoble.
Su carrera profesional comenzó en 1975 con la English National Opera interpretando a Pamina en La flauta mágica de Mozart. En 1976, debutó en el Covent Garden de Londres con We Come to the River de Hans Werner Henze. A pesar de repetidos rechazos para el coro de Glyndebourne, el festival le confiaron la Condesa de Capriccio, lo que marcó el inicio de una relación duradera con dicha institución.
La Mariscala, un papel emblemático
El papel de Mariscala se convirtió en su insignia. Su primera interpretación fue en 1986 en La Monnaie de Bruselas, y un año después, su actuación en Covent Garden con Carlos Kleiber la llevó a ser reconocida como una de las mejores en este papel. Su colaboración con Kleiber se extendió a la Metropolitan Opera y la Ópera Estatal de Viena, donde dejó un legado audiovisual de gran valor.
Versatilidad en el escenario
Felicity Lott no solo brilló en papeles dramáticos; también abordó con destreza operetas como La bella Helena y El murciélago, mostrando su versatilidad en el escenario. Su voz, rica en matices y con una articulación clara, la convirtió en una interprete excepcional del repertorio liederístico. Junto al pianista Graham Johnson, fundó en 1976 The Songmakers’ Almanac, grabando importantes obras de compositores como Schubert y Poulenc.
Contribuciones a la música en España
El público español tuvo la oportunidad de disfrutar de su talento en múltiples ocasiones, incluyendo su destacado debut en el Teatro Real y recitales en el Teatro de la Zarzuela. Su participación en el Ciclo de Lied del CNDM y su interpretación de Poulenc en 2005 marcaron momentos memorables en su carrera.
Legado y reconocimiento
En sus últimos años, Lott se dedicó además a la enseñanza, impartiendo clases magistrales en instituciones de renombre como la Fundación Victoria de los Ángeles y la Escuela Superior de Canto de Madrid. Su última actuación fue en 2024 en la Ópera de París, donde demostró su talento y vitalidad a los 77 años.
Reconocida como Dama del Imperio Británico desde 1996 y titular de múltiples honores académicos, Felicity Lott dejó un invaluable legado discográfico en el repertorio de Strauss, Mozart y el Lied. Su vida, llena de música y celebración, culminó con una frase que encapsuló su esencia: «qué suerte he tenido».
