En 2025, Colombia alcanzó un hito histórico al generar más electricidad a partir de la energía solar que del carbón, de acuerdo con reportes de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME). Este avance forma parte de la transición energética promovida por el Gobierno de Gustavo Petro, centrada en reducir la dependencia de los combustibles fósiles, un proceso que ha calificado como crucial para la supervivencia del país.
Crecimiento de la Energía Renovable en Colombia
Alexandra Hernández, presidenta ejecutiva de SER Colombia, un gremio que representa a más de 70 empresas del sector de energías renovables, destacó el aumento significativo en la capacidad instalada de fuentes renovables. En solo tres años, esta capacidad pasó del 1,5% al 15%. Hernández mencionó que el 70% de los megavatios agregados en 2025 fueron aportados por nuevas empresas, rompiendo el monopolio de cinco actores que tradicionalmente dominaban el mercado.
A pesar de este avance, la urgencia de una expansión aún mayor es evidente. “Colombia necesita 6.000 megavatios adicionales en los próximos cinco años, lo que requeriría una inversión cercana a 5.000 millones de dólares. La demanda crece al doble de la oferta, lo que podría llevar a un déficit estructural desde 2027, poniendo en riesgo el suministro eléctrico”, advirtió Hernández. El último gran apagón en el país ocurrió entre 1992 y 1993, debido a condiciones climáticas adversas que afectaron los embalses.
El Potencial Eólico de La Guajira
La Guajira, el departamento más al norte de Colombia, presenta el mayor potencial eólico de Suramérica. Sus vientos, con una velocidad media de 9,8 metros por segundo, permiten que las turbinas operen cerca de su capacidad máxima el 65% del tiempo, casi el doble del promedio mundial, según el Instituto de Estocolmo para el Medio Ambiente (SEI). La UPME estima que el potencial eólico de La Guajira podría alcanzar los 21 gigavatios, equivalente a la capacidad instalada actual de Colombia. Sin embargo, la energía eólica solo representó el 0,27% de la generación eléctrica hasta julio del año pasado, y solo dos de los 23 proyectos eólicos aprobados en el departamento están en operación.
Este desfase se debe en parte a los conflictos con las comunidades indígenas. Rosa María Mateus, abogada del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (CAJAR), destacó el dilema que enfrentan estas comunidades: “¿Energía para qué y para quién?”. A menudo, las comunidades locales carecen de acceso a la electricidad, que se dirige principalmente a las ciudades y a industrias. Además, el proceso de consulta previa puede ser complejo y prolongado, llevando a que las negociaciones se extiendan por años.
Desarrollo de la Energía Solar
Mientras la energía eólica enfrenta desafíos, la energía solar avanza más rápidamente y ya aporta el 6,3% de la generación nacional. Empresas como el Grupo Negratín, de Andalucía, han invertido significativamente en plantas fotovoltaicas, destacando que la energía solar permite una ejecución más rápida, crucial para satisfacer la creciente demanda de energía en Colombia. La energía eólica, en comparación, requiere una planificación más extensa y compleja.
Desafíos Financieros y Regulatorios
Los obstáculos financieros también complican el avance del sector. Instalar un megavatio de energía renovable requiere entre 750.000 y 800.000 dólares, y actualmente hay más de 5.000 megavatios con falta de cierre financiero, recursos suficientes para abastecer a cerca de 13 millones de personas. La incertidumbre en el mercado, provocada por las intervenciones estatales, ha desincentivado la inversión, resultando en una caída del 70% en la inversión extranjera entre 2022 y 2023.
La demora en la implementación de proyectos provoca una “asfixia financiera” para las empresas, que deben comprar energía en el mercado a precios elevados y vender a pérdida. Expertos advierten que agilizar los trámites podría reducir considerablemente el tiempo requerido para la implementación de proyectos.
Visión Holística de la Transición Energética
El exministro de Minas y Energía, Tomás González, subraya la necesidad de una visión integral de la transición energética en Colombia. A pesar de que la matriz eléctrica es mayoritariamente renovable, la electricidad solo representa el 18% del consumo total de energía del país. En este contexto, la transición no solo debe centrarse en las energías renovables, sino también considerar otros factores como la seguridad de suministro y la asequibilidad.
A nivel social, el apoyo a la transición energética es fuerte, con un 96% de los colombianos a favor del crecimiento de la energía solar y un 88% respaldando la eólica, según la consultora Arteaga Latam. Sin embargo, persisten tensiones y desafíos que necesitarán ser abordados en espacios de diálogo, como la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que se llevará a cabo en Santa Marta en abril.
