Chile ha registrado en 2025 una tasa de fecundidad de 0,99 hijos por mujer, marcando un hito histórico al caer por debajo de uno, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Esta alarmante crisis de natalidad ha dejado al país en una posición desfavorable a nivel mundial, con tan solo 146.446 nacimientos anuales. Actualmente, tres de las 16 regiones chilenas ya enfrentan un aumento en el número de decesos frente a los nacimientos.
Medidas del Gobierno para Combatir la Baja Natalidad
Ante esta situación, el presidente ultraconservador José Antonio Kast presentó, en su primera Cuenta Pública, diversas medidas para enfrentar el desafío demográfico. Entre ellas, un bono único de 30.000 pesos chilenos (aproximadamente 33 dólares) por cada hijo de cero a 13 años que beneficiará al 80% más vulnerable de la población, lo que equivale a cerca de 2,3 millones de niños. Además, se creará la Secretaría del Plan Chile Renace, así como una Comisión Asesora Presidencial compuesta por siete ministerios, enfocada en abordar la problemática de la natalidad en el país.
El Rol de la Familia en la Nueva Estrategia
El presidente Kast subrayó la importancia de la familia en la solución a estos problemas demográficos, afirmando: “Tengo la convicción de que muchos de nuestros problemas tienen su raíz en el debilitamiento de la familia. Por eso, fortalecer a la familia es fortalecer Chile”. Durante su campaña, Kast había prometido una asignación universal de dos millones de pesos chilenos (alrededor de 2.170 dólares) por cada hijo nacido, que incluiría un millón para la madre y otro en una cuenta de ahorro a nombre del recién nacido; sin embargo, esta propuesta no formó parte de los anuncios recientes.
La situación actual puede determinar el futuro demográfico de Chile, planteando retos significativos que el gobierno busca mitigar con sus nuevas políticas.
