El Real Madrid ha recuperado el liderato de La Liga a mediados de febrero, pero desde entonces ha sufrido una serie de resultados negativos que han puesto en jaque su rendimiento. En las últimas semanas, el equipo ha caído ante rivales como Osasuna, Getafe y Mallorca, además de empatar con el Girona en el Estadio Santiago Bernabéu. De los últimos 21 puntos en juego, solo ha conseguido sumar 10. Esta mala racha ha sido motivo de preocupación para el cuerpo técnico, especialmente para Álvaro Arbeloa, quien ha resaltado la necesidad de que el equipo dé un esfuerzo del 200% para evitar sorpresas adversas. “No somos un equipo que pueda ganar siempre al 90%”, advirtió Arbeloa, refiriéndose a la acumulación de errores que han marcado la trayectoria reciente del equipo.
En el encuentro contra el Girona, los blancos enfrentaron la habitual dificultad de jugar contra equipos que se encierran en defensa. “Debemos mejorar nuestra capacidad para desarticular a los rivales que nos esperan”, comentó Arbeloa. A pesar de generar 22 tiros, de los cuales nueve fueron a puerta, el equipo no logró concretar sus oportunidades, lo que llevó al técnico a insistir en la falta de intensidad y en el trabajo colectivo como factores clave en estas situaciones.
Durante la rueda de prensa posterior al partido, el debate se centró más en las decisiones arbitrales que en el propio juego. Arbeloa protestó por un posible penalti no señalado tras una acción del defensa Vitor Reis sobre Mbappé, quien terminó con la cara ensangrentada. “Es un penalti aquí y en cualquier parte del mundo. Nadie entiende cuándo debe entrar el VAR”, lamentó el entrenador, quien también hizo referencia a decisiones arbitrales que han afectado al equipo en otros encuentros.
“Quería ver a Camavinga en el pivote”
Sin la presencia de Aurélien Tchouaméni por sanción, el centro del campo del Madrid, con Eduardo Camavinga, Jude Bellingham y Federico Valverde, fue considerado una prueba para la inminente Champions League. Arbeloa quiso evaluar a Camavinga en la posición de pivote, donde el jugador ha manifestado sentirse más cómodo. “Era importante que entendiera lo que quiero de esa posición”, puntualizó Arbeloa, quien destacó la importancia de que Camavinga se ubique correctamente en el campo.
Bellingham, que regresó a la alineación tras varios partidos con minutos limitados debido a una lesión, también tuvo un papel relevante en el centro del campo. Aunque no es su posición favorita, mostró destellos de buen juego y ayudará a los blancos en su próximo encuentro en el Allianz Arena. “Ha tenido buenas sensaciones. Le ha servido para recuperar el ritmo”, añadió el entrenador.
Con la Liga prácticamente decidida, el enfoque del equipo se centra ahora en el crucial encuentro del miércoles en Alemania. En la segunda mitad del partido contra el Girona, el técnico hizo cambios estratégicos, dando entrada a Huijsen y Güler, y retiró a Militão y Bellingham para preparar al equipo para el desafío que se avecina. “Tenemos más tiempo para prepararnos para la vuelta que para la ida. El miércoles debemos ir convencidos y dispuestos a luchar”, concluyó Arbeloa, cerrando su intervención con la mirada fija en el importante encuentro que definirá el rumbo de la temporada.
