Nicaragua y Cuba: Lecciones de Venezuela en Crisis Política

Nicaragua y Cuba: Lecciones de Venezuela en Crisis Política

La llamada “troika de la tiranía” en América Latina, que agrupa a las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua, fue una expresión utilizada por John Bolton, asesor de Seguridad Nacional durante la presidencia de Donald Trump. Sin embargo, este término resulta ser una simplificación, ya que, aunque comparten características de autoritarismo, estas dictaduras no forman un bloque homogéneo. El enfoque en las particularidades de cada régimen es crucial para la elaboración de políticas adecuadas, un hecho que se ha evidenciado en la política estadounidense actual.

Cuba, una dictadura de partido único con más de seis décadas en el poder, enfrenta serias dificultades económicas agravadas por el embargo estadounidense y su dependencia de subsidios externos, primero de la URSS y luego de Venezuela. A pesar de intentos fallidos de reformar su economía tras el «período especial» en los años 90 y las reformas de la apertura de Barack Obama en 2014, su incapacidad para adaptarse a las presiones internas y externas representa un gran desafío.

Por su parte, Venezuela, bajo el régimen de Hugo Chávez, se convirtió en el principal sustento económico de Cuba y, en menor medida, de Nicaragua hasta 2017. Nicolás Maduro, como sucesor de Chávez, ha perpetuado la crisis económica y la represión política, que han llevado a un éxodo masivo y a controversias sobre la legitimidad de las elecciones de 2024. La intervención militar de Estados Unidos logró desalojar a Maduro, pero el régimen chavista permanece en pie, con un control autoritario que Luz Mely Reyes ha descrito como “una suerte de colonialismo del siglo XXI”.

Nicaragua: Una codictadura dinástica

Nicaragua, actualmente gobernada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, presenta un modelo de dictadura dinástica. A pesar de su fragilidad, la centralización del poder en manos de una sola familia le otorga mayor autonomía económica que a sus vecinos. Según el informe de Variedades de Democracia (V-Dem 2025), Nicaragua se encuentra en el extremo más bajo del índice democrático de América Latina, superando solo a regímenes como el de Eritrea y Corea del Norte.

A diferencia de Cuba y Venezuela, Nicaragua disfruta de estabilidad económica, apoyada por el sector privado y las remesas de migrantes en Estados Unidos, que representan más del 50% del PIB nacional.

El conflicto político en Venezuela ha tenido una resonancia negativa para la dictadura nicaragüense. Ortega y Murillo han interpretado la caída de Maduro como un claro mensaje de vulnerabilidad; su régimen es visto como prescindible por la comunidad internacional. Esta situación ha incrementado la represión y la vigilancia en Nicaragua, en especial contra opositores y migrantes deportados desde Estados Unidos.

Desafíos para la oposición nicaragüense

A pesar de la reconfiguración del panorama político en la región, la oposición en Nicaragua enfrenta retos complejos. La fragmentación del liderazgo opositor, que no ha logrado manifestar su legitimidad y actuar libremente bajo un régimen represivo, dificulta la lucha por la democracia. Ante este panorama, diversas plataformas opositoras están impulsando la creación de una “Comisión de Transición” y acordando una hoja de ruta para una posible transición democrática.

El politólogo Félix Maradiaga ha subrayado la importancia de que la oposición nicaragüense asuma la responsabilidad de su propio futuro. Dependiendo exclusivamente de la intervención estadounidense sería un error estratégico, ya que la legitimidad y cohesión de la oposición son tareas que deben resolverse internamente.

La cuestión central que enfrenta la oposición es cómo desmantelar un Estado policial desde el exilio o desde dentro, en medio de un sistema que ha logrado mantenerse fuerte a pesar de las tensiones internas. Las acciones de Donald Trump han comenzado una cuenta regresiva para los regímenes autoritarios, pero para que las dictaduras caigan y surja una democracia, se requiere un liderazgo legítimo y un entorno internacional que favorezca la democracia por encima de la autocracia.

0 0 votos
Article Rating
Suscribir
Notify of
guest
0 Comments
Más antiguos
Más recientes Más votados
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

Puede que te interese