En los últimos días, la Tierra ha experimentado dos incidentes excepcionales relacionados con meteoritos que han impactado viviendas. El primero ocurrió el 8 de marzo en Coblenza, Alemania, y el segundo el 21 de marzo en Houston, Texas, EE. UU. Según el astrónomo Javier Licandro, las probabilidades de que esto suceda son extremadamente bajas, aunque no imposibles. La superficie que los humanos habitan es microscópica en comparación con los océanos, desiertos y áreas rurales, lo que disminuye considerablemente la probabilidad de que un meteorito impacte en una vivienda.
Impactos de Meteoritos en la Tierra
Cada año, el planeta recibe miles de toneladas de material espacial. Un estudio del astrónomo Christian Gritzner, del Instituto de Ingeniería Aeroespacial de Dresde, revela que más de 50.000 toneladas de material extraterrestre ingresan a la atmósfera terrestre. Sin embargo, la mayoría de estos meteoritos se desintegran antes de alcanzar la superficie, generando bólidos luminosos que generalmente pasan desapercibidos. Licandro explica que “normalmente, la mayor parte se quema durante la entrada a la atmósfera”.
La Tierra está cubierta en un 70% por agua, lo que significa que muchos meteoritos terminan cayendo en océanos sin ser detectados. Licandro advierte que es muy probable que solo uno o dos meteoritos impacten en zonas habitadas al año, y el hecho de que un meteorito afecte a una vivienda es aún más improbable.
Detalles de los Últimos Impactos
El reciente impacto en el condado de Harris en Texas ocurrió cuando un meteorito, que cruzó el cielo a gran velocidad, se fragmentó antes de aterrizar. Uno de los fragmentos penetró el techo de una casa de dos pisos, generando un agujero en un dormitorio. Sherrie James, la propietaria, relató que escuchó un fuerte estruendo en el momento del impacto. Afortunadamente, su nieto descubrió el agujero y, gracias a ello, no hubo heridos.
Por su parte, la NASA informa que el meteorito se hizo visible a unos 79 kilómetros sobre Stagecoach, al noroeste de Houston, y se desplazó a 35.000 millas por hora antes de desintegrarse a 46 kilómetros de Bammel, otra comunidad cercana.
En Coblenza, el meteorito que impactó el 8 de marzo también causó un gran revuelo, aunque no hubo daños personales. La roca espacial, que dejó un agujero del tamaño de un balón de fútbol en el dormitorio, cruzó el cielo de suroeste a noreste y fue avistada en varios países europeos, incluyendo Francia y Bélgica.
Probabilidades de Impacto
Las estadísticas indican que la probabilidad de que una persona sea impactada por un meteorito es de una entre 174 millones. Un caso notorio es el de Ann Elizabeth Hodges, quien fue alcanzada por un fragmento de meteorito en Alabama en 1954 mientras dormía, resultando con un hematoma y un gran agujero en su techo.
Licandro destaca que si bien cada año caen miles de toneladas de material extraterrestre, la accidental coincidencia de que dos meteoritos impacten en casas en un mismo mes es un fenómeno excepcionalmente raro.
