La Opinión Pública en Venezuela: Esperanza y Desconfianza en Tiempos de Cambio
A lo largo de los años, ha sido complicado medir las opiniones en Venezuela. Esto no se debe a la falta de opiniones, sino al alto costo que conlleva expresarlas. Durante los últimos años de Nicolás Maduro en el poder, las encuestas dejaron de realizarse, y muchos encuestadores tuvieron que ocultarse. Los ciudadanos comenzaron a responder cualquier pregunta política con «no sé» o «sin respuesta».
Emergencia de Nuevos Datos en el País
No obstante, en los últimos meses, han empezado a surgir nuevos datos en Venezuela, revelando un panorama en el que los venezolanos se encuentran entre una esperanza creciente y una desconfianza persistente. Saúl Cabrera, presidente de Consultores 21, describe esta sensación como una «expectativa vigilante».
Los números, aunque no son completamente comparables y varían según el encuestador, muestran patrones comunes. La líder opositora María Corina Machado es considerada la figura más relevante en todas las encuestas. Por otro lado, la presidenta interina Delcy Rodríguez no cuenta con la confianza de la mayoría, aunque alrededor de un tercio de los venezolanos aprueba su desempeño. Además, los Estados Unidos y el expresidente Donald Trump han alcanzado niveles de popularidad sin precedentes en un país que durante dos décadas consideró el imperialismo como su enemigo. La ciudadanía desea un cambio, pero prioriza resolver primero su crisis económica.
Encuestas: Una Realidad Privada
Las encuestas en Venezuela son generalmente encargadas de manera privada, y sus resultados circulan entre corporaciones, fondos de inversión y embajadas dispuestas a pagar por su conocimiento del terreno. La mayoría de estos datos no se publican en los medios, y no todas las agencias de encuestas son confiables. Junto a empresas con trayectoria, hay otras creadas para producir cifras favorables al gobierno, las cuales aparecen antes de una elección y desaparecen cuando ya no son necesarias.
Un Aumento en la Esperanza
En febrero de 2026, ORC Consultores reportó que el 81% de los venezolanos se describían como esperanzados respecto al futuro del país, el nivel más alto en la serie histórica de la firma. Este indicador estaba en 51% en diciembre de 2025, en un contexto marcado por la presencia de buques estadounidenses en el Caribe. Este aumento se registró rápidamente tras el arresto de Maduro en una operación de EE.UU.
El director de ORC, Oswaldo Ramírez, señala que el primer cambio visible no se dio en las encuestas, sino en las comunicaciones. “Las personas dejaron de borrar mensajes políticos y comenzaron a compartir memes sobre Maduro”, indica Ramírez, quien estuvo aproximadamente un mes en la clandestinidad por su supuesta implicación en la recolección de pruebas del fraude electoral de julio de 2024, donde el líder opositor Edmundo González habría ganado las elecciones.
Las Contradicciones en la Percepción Ciudadana
Según una encuesta de Datanalisis realizada a finales de abril, seis de cada diez venezolanos creen que vivirán mejor en el futuro cercano, a pesar de que casi el 60% califica negativamente sus condiciones de vida actuales. Este contraste —optimismo sobre el futuro y pesimismo sobre el presente— refleja el estado de ánimo del país en la actualidad.
La sensación más reportada es nuevamente la esperanza, con un 40% superando a la frustración y la ansiedad. Sin embargo, la presión económica persiste, siendo la inflación, la devaluación y los bajos salarios los temas más urgentes, según el 80% de los encuestados. Luis Vicente León de Datanalisis afirma que “la economía no es solo un problema más, sino el lente a través del cual los venezolanos interpretan todo lo demás”.
Prioridades de los Venezolanos: Economía y Política
Los venezolanos tienen dos prioridades claras: la mejora económica y el cambio político. Sin embargo, estos dos objetivos no siempre avanzan juntos. En la encuesta de ORC, el 85% de los encuestados opina que la estabilización económica debe ser prioritaria antes de una transición democrática inmediata. A la vez, el 57% no ofrecería una oportunidad al actual gobierno en las elecciones, incluso si la economía mejora.
Un 62% en la encuesta de Datanalisis coincide en que la crisis económica debe resolverse primero, aunque eso signifique que el cambio político tome más tiempo. “Eso no significa que no quieran elecciones o cambios; ellos desean ambos, de manera clara”, enfatiza León. Casi la mitad de los encuestados prefiere que, antes de ir a las elecciones, se establezca un acuerdo nacional con reglas y garantías, en comparación con el 33% que desea elecciones inmediatas, aunque los acuerdos sean incompletos.
Preferencias por Liderazgos
Cuando Consultores 21 preguntó a los ciudadanos a quién votarían si las elecciones se celebraran este domingo, el 44% respondió espontáneamente que por María Corina Machado, sin que nadie le sugiriera su nombre. Este dato representa su punto de inicio y no el total de su apoyo. Ningún otro político venezolano se acerca a esta cifra; Edmundo González obtiene un 12% y Delcy Rodríguez un 8.5%.
El hecho de que Machado haya permanecido más de un año en la clandestinidad y el exilio sin que su liderazgo se haya visto debilitado es significativo. “Nos acercamos a tres décadas en las que varios líderes opositores altamente valorados han sido absorbidos por las circunstancias políticas. Hasta ahora, ese no ha sido el caso con María Corina”, observa Cabrera, quien comienza a identificar a Juan Pablo Guanipa, un aliado cercano de Machado liberado recientemente, como una posible tercera opción emergente.
La Situación de Chavismo
Por otro lado, a pesar de la caída de Maduro, el apoyo al chavismo en la ciudadanía no se ha erosinado. Uno de cada cuatro venezolanos aún se identifica como chavista o defiende el chavismo. “El chavismo está pasando por una transformación completa”, advierte Cabrera.
Otro dato revela el estado de ánimo del país. Cuando se pregunta a los venezolanos en quién confían para asegurar su bienestar, las compañías petroleras obtienen un 59% de confianza, superando a Trump (52%) o Machado (49%), según el sondeo de ORC. En contraste, Rodríguez, líder de un país donde tres de cada cuatro ciudadanos no confían en ella, se encuentra en la cima de la lista de desconfianza, con un 74.4%.
La aprobación de Rodríguez ha ido cayendo mes a mes, de un 37% en febrero a un 31% en abril, según Atlas Intel. Aunque el futuro de Venezuela es incierto, las encuestas reflejan un profundo escepticismo hacia un gobierno que continua siendo dominado por los herederos de una revolución que devastó la economía y reprimió a sus ciudadanos.
