El Infierno de Rikers Island: El Caso de Kalief Browder
En su obra titulada Castigar, el antropólogo Didier Fassin narra la trágica historia de Kalief Browder, quien pasó 1,000 días en la infame prisión de Rikers Island, un complejo penitenciario en la ciudad de Nueva York que ha llegado a simbolizar el fracaso del sistema carcelario. Rikers, que abarca 40 hectáreas y alberga hasta diez establecimientos, ha tenido en su apogeo hasta 21,688 reclusos bajo la custodia de aproximadamente 10,000 funcionarios, con un presupuesto anual que supera los 860 millones de dólares.
Condiciones Inhumanas y Aislamiento
La experiencia de Browder es una de las más desgarradoras. Según Fassin, pasó dos tercios de su tiempo en Rikers en aislamiento solitario, mientras que el tercio restante estuvo marcado por constantes golpizas y maltratos. A sus 20 años, Browder llegó a intentar quitarse la vida en múltiples ocasiones, atrapado en un ciclo de desesperación y sufrimiento.
El Modelo Marion y su Influencia
Rikers Island es un ejemplo de lo que se conoce como el Modelo Marion, un sistema que prioriza la seguridad absoluta. La prisión de Marion, en Illinois, fue inaugurada en 1963 como un reemplazo para la famosa Alcatraz y se diseñó para albergar a los prisioneros considerados incontrolables y peligrosos. Un incidente violento en Marion en 1982 llevó a las autoridades a implementar un régimen de aislamiento extremo, lo que resultó en el confinamiento indefinido de prisioneros en celdas sin casi ningún contacto humano.
El Estado de Sitio Carcelario
Durante 23 años, el régimen de aislamiento de Marion se convirtió en un laboratorio para experimentar técnicas de control conductual. La prisión estaba estructurada de tal manera que los reclusos eran sometidos a la privación sensorial y el control absoluto. No había acceso a comedores, bibliotecas o espacios recreativos, y cualquier reunión física estaba prohibida. La comida llegaba a través de un orificio en la celda y las visitas se realizaban a través de un vidrio trasero.
El Vigilante Silencioso
Cada rincón de Marion estaba vigilado por cámaras y un sistema de informantes. Esta red de control se extendía desde la cocina hasta las celdas, asegurando que cualquier indicio de resistencia fuera rápidamente sofocado. Las violaciones a los derechos humanos y los abusos eran comunes, como lo sufrió Kalief Browder durante su estancia.
El Impacto Eterno de la Supermax
La experiencia en una Supermax deja cicatrices permanentes en los cuerpos y mentes de quienes logran salir. Aunque algunos reclusos pueden dejar estas prisiones, las secuelas psicológicas persisten. Kalief Browder, tras ser liberado y declarado inocente, sufrió un deterioro emocional que lo llevó a aislarse de su entorno social. A los 22 años, dos años después de su liberación, decidió poner fin a su vida.
El Futuro de Rikers Island
En 2021, Rikers Island fue considerada una vergüenza nacional, llevando a la decisión de ordenar su cierre definitivo. El caso de Kalief Browder subraya las falencias de un sistema penitenciario que, en vez de reinsertar, degrada.
