El índice de precios en Argentina mostró una desaceleración en junio, alcanzando un 1,9%, Reduciéndose por tercer mes consecutivo y marcando un hito al ubicarse por debajo del 2% por primera vez en 10 meses. Este dato se asemeja a los valores mínimos registrados durante la gestión de Javier Milei. El Gobierno atribuye la inflación a la emisión monetaria y busca reforzar este proceso con un nuevo proyecto de ley que se enviará al Congreso, el cual busca prohibir que el Banco Central emita dinero para financiar al Tesoro.
Desempeño de la Inflación
A pesar de esta mejora, se ha descartado la promesa del presidente Milei de alcanzar un índice de inflación que comience con cero para agosto. Esto da un golpe a la expectativa de cumplir con la proyección de inflación anual en el Presupuesto 2026, que se estimaba en 10,1%. En el primer semestre del año, los precios acumularon un incremento del 16,8%, mientras que la inflación interanual se situó en 33,5%.
Dentro de las divisiones que experimentaron los mayores aumentos en junio, destaca recreación y cultura, con un 4,2% debido al encarecimiento de los paquetes turísticos. Le sigue el sector de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que tuvo un incremento del 3,3%, reflejando las consecuencias del aumento en las tarifas para los consumidores. Por otro lado, las áreas con menores variaciones fueron comunicaciones (0,9%) y prendas de vestir y calzado (0,4%), afectadas por el aumento de las importaciones y la disminución en la demanda. El rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, crucial para los hogares de menores ingresos, se mantuvo por debajo del promedio general, con un 1,3%.
El Gobierno enfatizó que la inflación núcleo —indicador que excluye productos estacionales y regulados— fue de 1,6%, cifra que se considera inferior al promedio general. Este dato, proporcionado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), supera levemente las proyecciones del mercado, que preveían una inflación del 2% para el mes de junio. Los análisis apuntan a que la desaceleración continuará, aunque de manera gradual.
Contexto Político y Económico
El anuncio de mejora en el índice de inflación es utilizado por el Gobierno para reforzar su argumento de que Argentina está a punto de vivir “los mejores meses de su historia”, un mensaje que busca amalgamar diferentes indicadores económicos y que se convertirá en uno de los ejes centrales de la campaña para la reelección de Milei el próximo año. En este contexto, se espera que el oficialismo imponga su enfoque económico sobre el plano político.
La reducción de la inflación es presentada por Milei como uno de los logros más destacados de su plan fiscal y monetario, asumido en un momento crítico cuando la inflación interanual superaba el 211%. Desde entonces, los registros mensuales han mostrado una tendencia a la baja, alcanzando su mínimo en mayo de 2025, cuando el índice marcó 1,5%. Tras un pico del 3,4% en marzo, la inflación comenzó su descenso.
Reforma del Banco Central
En línea con estas cifras, el Gobierno también planea una reforma sustancial en el Banco Central. Adrián Ravier, vocero presidencial y economista, defendió la postura de que “la inflación es siempre un fenómeno monetario”, lo que justificaría la eliminación de la emisión destinada a cubrir el déficit fiscal. En este sentido, se propone modificar la carta orgánica del Banco Central para asegurar su “independencia” y enfocar su misión en “preservar el valor de la moneda.”
El proyecto de ley incluye la prohibición del financiamiento al Tesoro Nacional, así como la restricción en la distribución de utilidades del Banco Central. También se endurecen las sanciones para futuras autoridades que violen estas directrices. Ravier afirmó que “la inflación ha golpeado a la economía argentina”, y que recuperar una moneda sana es esencial para el crecimiento del país.
La reforma busca revertir los cambios realizados en 2012, bajo el gobierno de Cristina Kirchner, donde la misión del Banco Central fue ampliada para incluir la promoción de la estabilidad financiera y el desarrollo económico. Milei considera que ese enfoque múltiple es “un insulto al intelecto”, abogando por una visión más simplificada y centrada en la estabilidad monetaria.
