Un grupo de 14 congresistas de Estados Unidos ha enviado este martes una carta al presidente Donald Trump y a altos funcionarios como el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent. En su misiva, solicitan el levantamiento de las sanciones económicas impuestas a Venezuela, con el objetivo de que el país suramericano pueda hacer frente a la devastación provocada por los dos terremotos que asolaron el norte de la nación el pasado 24 de junio. Los representantes piden que se desbloqueen de forma permanente los fondos venezolanos derivados del petróleo para su utilización en la reconstrucción y estabilización del país.
Detalles de la Solicitud
Los congresistas, todos ellos miembros del partido demócrata y de la Cámara de Representantes, incluyen a figuras prominentes como Alexandria Ocasio-Cortez (Nueva York), Jesús “Chuy” García (Illinois) y Rashida Tlaib (Michigan). En la carta, reclaman el levantamiento “inmediato de las amplias sanciones económicas” que afectan a Venezuela, además de instar a la Administración estadounidense a facilitar el acceso a los activos congelados en el extranjero.
Balance de Daños en Venezuela
Los sismos que impactaron La Guaira y Caracas han dejado un saldo devastador, con 4,561 fallecidos y más de 16,740 heridos, según informó Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento. En adición, unas 18,000 personas han perdido sus hogares debido a las consecuencias sísmicas. “Las restricciones económicas están obstaculizando gravemente las labores urgentes de socorro y amenazan la recuperación y reconstrucción a largo plazo de Venezuela”, advierten los firmantes. La extensión de los daños es considerable, con aproximadamente 1,400 edificios colapsados o dañados, incluyendo escuelas y hospitales. La ONU estima que los costos de reparación podrían ascender a 6,700 millones de dólares, lo que representa el 6% del PIB venezolano, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos los cifra en hasta 100,000 millones de dólares.
Impacto de las Sanciones
Los legisladores advierten que, si bien los terremotos fueron desastres naturales inevitables, las sanciones impuestas por el gobierno de EE. UU. son una medida evitable que complica la respuesta y la recuperación del país. Recuerdan que los eventos recientes han sido los más poderosos en más de un siglo, lo que requiere una respuesta adecuada y rápida de la comunidad internacional.
Respaldo de ONG y Expertos
La carta ha recibido el apoyo de numerosas organizaciones no gubernamentales (ONG) que han resaltado la importancia de una respuesta coordinada para la atención humanitaria. UNICEF ha alertado que 1.8 millones de personas, incluidos 680,000 niños, necesitan asistencia. Los firmantes subrayan que el levantamiento de las sanciones también permitirá una gestión eficaz de los servicios críticos, como salud, refugio y alimentos.
Efectos de la Crisis Económica
Desde la imposición de las sanciones en 2017, Venezuela ha enfrentado una crisis económica severa, caracterizada por una contracción del 74% de su economía en la última década, un fenómeno que los economistas describen como más grave que la Gran Depresión en Estados Unidos. Esta situación ha agravado la incapacidad del país para responder a desastres naturales y ha llevado a una inflación galopante, además del deterioro de su sector energético.
Demandas de Recursos Internacionales
Un grupo de más de un centenar de economistas también ha hecho un llamado para levantar las sanciones y facilitar el acceso de Venezuela a los mecanismos de ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI). Estas iniciativas incluyen 5,000 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro y otros 4,000 millones mediante el Instrumento de Financiación Rápida. Para ello, es clave la emisión de certificaciones que permitan a Venezuela acceder a activos financieros y reintegrar fondos bloqueados por otros gobiernos, como los del Reino Unido y Portugal.
Necesidad de Medidas Efectivas
A pesar de que el Gobierno de Estados Unidos ha aprobado un paquete de ayudas por 300 millones de dólares y ha levantado algunas restricciones, tanto economistas como congresistas consideran estas medidas insuficientes frente a las crecientes necesidades de Venezuela. En la carta, enfatizan que es fundamental liberar los fondos relacionados con los ingresos petroleros, actualmente controlados por el Departamento del Tesoro, para facilitar la reconstrucción del país afectado.
