Eva Orúe, la primera mujer en dirigir la Feria del Libro de Madrid, ha sido cesada de su cargo este viernes. La noticia fue comunicada por Luis Tigeras, presidente del Gremio de Librerías de Madrid y de la organización de la Feria. Aunque Orúe ha expresado que no comparte las razones del despido, ha confirmado que la organización tiene la autoridad para rescindir su contrato. La Asociación de Librerías de Madrid no especificó los motivos detrás de esta decisión en su comunicado.
Trayectoria de Eva Orúe en la Feria del Libro
Orúe, gestora cultural y escritora originaria de Zaragoza, asumió la dirección de la Feria en 2022 tras la gestión de Manuel Gil, quien ocupó el puesto durante cinco años. Su llegada fue anunciada en diciembre de 2021 y se iniciaron sus funciones en 2022 por un mandato de dos años, que se esperaba fuese renovado. Durante su gestión, Orúe enfrentó desafíos significativos, incluyendo las restricciones impuestas por la pandemia en su estreno como directora.
Cifras de asistencia y ventas durante su gestión
En 2026, la Feria del Libro se vio marcada por la visita del Papa León XIV, lo que complicó aún más la situación. La facturación total alcanzó 9.862.888 euros con la venta de 587.014 ejemplares, y atrajo a más de 730.000 visitantes únicos a lo largo de sus 17 días de celebración. Orúe comentó sobre estos resultados que reflejaron una asistencia y ventas decrecientes, atribuyendo parte del impacto a las condiciones climáticas y la percepción de dificultad para acceder al evento.
En 2025, el volumen de negocio fue de 10.140.955 euros, con 595.000 ejemplares vendidos, lo que ya representaba una disminución con respecto a los 10,8 millones de euros de 2024. La meteorología se convirtió en un factor crucial en la celebración de esta feria al aire libre, ya que las alertas de riesgo por temperaturas extremas obligaban al cierre de casetas, afectando directamente las ventas.
Tensiones y desafíos en la gestión
Las tensiones relacionadas con los pabellones patrocinados también jugaron un papel en el cese de Orúe. Las librerías infantiles, ubicadas al inicio del paseo, expresaron su desacuerdo por la ubicación del pabellón infantil, colocado al final del recorrido. Además, el cierre anticipado de casetas el 14 de junio debido a alertas de tormenta generó malestar entre los expositores. Un grupo de ellos solicitó explicaciones a la organización, que respondió describiendo el incidente como un “tumulto,” lo que llevó a una sanción para los participantes implicados.
Los libreros afectados defendieron que la reunión fue pacífica y acusaron a la dirección de no brindar un mensaje de aclaración. En sus alegaciones, señalaron que esperaban un comportamiento recíproco en términos de respeto durante las interacciones.
Reconocimientos y futuro de la Feria
A pesar de su cese, la nota de prensa de la Asociación de Librerías de Madrid destacó los “importantes avances en sostenibilidad y programación cultural” durante la dirección de Orúe, y anunció el inicio de “una nueva etapa” destinada a fortalecer el encuentro entre lectores, autores, editoriales y librerías, subrayando la importancia de estas últimas en el ecosistema cultural de Madrid. El nombre de su sucesor aún no ha sido revelado.
