Paloma Valencia propone a Álvaro Uribe como ministro de Defensa
La candidata presidencial Paloma Valencia ha revelado sus intenciones de nombrar al expresidente Álvaro Uribe, figura emblemática de la derecha colombiana, como su ministro de Defensa. Durante un evento de campaña en Antioquia, región natal de Uribe, Valencia prometió que, de ser electa, “se acabará esta vagabundería de la paz total, donde se consiente a los criminales”. En este contexto, resaltó la necesidad de establecer «seguridad total» en el país.
Contexto de violencia en Colombia
La declaración de Valencia tiene lugar a raíz de un reciente atentado atribuido a disidencias de las antiguas FARC en la carretera Panamericana, en el departamento del Cauca. Este ataque ha dejado al menos 14 muertos y más de 38 heridos, incluyendo cinco menores de edad, según confirmó el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán. El gobierno colombiano ha señalado a alias Marlon, líder de una facción disidente, como responsable de este ataque, generando una ola de indignación y críticas hacia la administración del presidente Gustavo Petro por la percepción de fracaso en la seguridad.
Reacciones y posicionamiento político
Ante la grave situación, Paloma Valencia interrumpió sus actividades de campaña para dirigirse a Palmira, aunque antes lanzó un mensaje a través de sus redes sociales. «Este es un Gobierno cómplice de los violentos; los deja libres… para que salgan a poner bombas y asesinarnos», expuso, refiriéndose al enfoque de paz de la administración actual y sus limitados resultados en seguridad durante su mandato.
En este sentido, el expresidente Uribe, quien acompañaba a Valencia en su campaña, manifestó su apoyo al decidir acompaña a las víctimas del atentado en Cali y Cauca. Sin embargo, no ha emitido comentarios sobre la propuesta de Valencia sobre su nombramiento como ministro.
El contexto electoral y la competencia política
El anuncio de Valencia se da en un ambiente de creciente polarización política, donde el ultraderechista Abelardo de la Espriella, adversario dentro del sector conservador, ha criticado abiertamente al gobierno actual. De la Espriella acusó a Petro y su administración de “abrazar a los violentos” mientras descuidan las necesidades de la ciudadanía, sugiriendo que buscan prolongar un ciclo de impunidad y narcotráfico.
La propuesta de designar a Uribe como ministro de Defensa añade una nueva dimensión a la campaña electoral, que ha estado fluctuando entre el discurso moderado de Valencia y la postura más extremista de De la Espriella. Este último ha expresado apoyo a medidas más drásticas para abordar la seguridad, tomando como referencia a líderes internacionales que promueven un enfoque autoritario.
Conclusión
La elección de Uribe como potencial ministro de Defensa subraya la influencia continua de su figura en la política colombiana y marca un hito en la contienda electoral. La campaña por la presidencia de Colombia se intensifica de cara a las votaciones programadas para el próximo 31 de mayo.
