Promesas de Campaña: Sorteos y Viajes en la Contienda Electoral Colombiana
Un viaje a México en un vuelo privado con todos los gastos pagados para asistir al primer partido de la Selección Colombia en el Mundial de Fútbol, o la entrega de hasta 10 millones de pesos (aproximadamente 2.800 dólares) a quienes deseen iniciar un negocio. Estas son algunas de las llamativas propuestas de los candidatos presidenciales de la ultraderecha en Colombia, Abelardo de la Espriella y Santiago Botero, que buscan atraer la atención de los votantes a través de estrategias poco convencionales. Sin embargo, estas tácticas han generado cuestionamientos sobre su legalidad y ética.
Las Estrategias de De la Espriella
Abelardo de la Espriella, que compite por el segundo lugar en las encuestas con la candidata Paloma Valencia, fue pionero en esta clase de movimientos. Con su movimiento, Defensores por la Patria, el candidato lanzó un concurso en abril que incluye como premios un viaje al Mundial, la oportunidad de asistir a un evento de cierre de campaña con acceso al camerino y pasar un día completo con él. Para participar, los interesados deben referir a otros votantes a registrarse en la página web del movimiento y responder a la pregunta «¿cómo se imagina la patria milagro?», un concepto que él promueve en el caso de ganar las elecciones. Los comentarios con más likes serán los ganadores.
Las Propuestas de Santiago Botero
Poco después, Santiago Botero, conocido como “el hombre del balín”, lanzó una rifa durante la presentación de su plan de gobierno, sorteando 25 millones de pesos (cerca de 7.000 dólares) entre los asistentes. Para participar, los asistentes debían entregar un papel con sus datos y una propuesta de negocio, y posteriormente se seleccionaron al azar a cinco ganadores. Además, su campaña ha anunciado un compromiso de entregar hasta 10 millones de pesos a aquellas personas que se inscriban en su página web para iniciar o expandir un negocio.
Cuestionamientos Legales y Éticos
Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia, ha señalado que estas estrategias ponen en entredicho la legalidad y ética de las campañas políticas. Afirmó que la ley electoral no prohíbe mobilizar a los votantes, pero tipifica como delito la «corrupción al sufragante» cuando se regala dinero o beneficios específicos con la intención de influir en el voto. Aunque el director no considera que estos concursos constituyan directamente un delito, sí los ve como muestras de una estrategia cuestionable en política.
Un Contexto Internacional
Estos sorteos recuerdan a métodos utilizados por políticos en otros países. Un ejemplo notorio es el del presidente argentino Javier Milei, quien rifaba su salario como diputado entre millones de personas, lo cual le catapultó a la fama a pesar de las investigaciones por posibles infracciones a la ley de protección de datos personales.
Opiniones de Expertos
La Misión de Observación Electoral (MOE) en Colombia también ha expresado su preocupación respecto a las rifas de De la Espriella y Botero, catalogándolas como «formas atípicas de hacer campaña». Sin embargo, señaló que no constituyen propaganda o delitos electorales, argumentando que su propósito no es inducir una decisión política específica. Por otro lado, Coljuegos, la entidad que regula los juegos de azar, ha puesto en duda la legalidad de estos sorteos, advirtiendo que cualquier actividad sin su autorización será objeto de sanciones.
Un Par de ‘Outsiders’ en la Contienda
Abelardo de la Espriella y Santiago Botero, ambos candidatos de la ultraderecha en Colombia, presentan similitudes en sus propuestas, abogando por el fin de la paz total del gobierno de Gustavo Petro y una economía más liberal. Ambos se definen como “outsiders”, rechazando vínculos con partidos políticos tradicionales y enfatizando que financian sus campañas con recursos propios. Sin embargo, mientras De la Espriella mantiene un promedio del 23% en las encuestas, Botero apenas alcanza el 1%, aunque opta por campañas activas en redes sociales como TikTok para aumentar su visibilidad.
Ambos candidatos continúan utilizando métodos innovadores y controversiales en su búsqueda por captar la atención de los votantes, generando un debate sobre las tácticas electorales en la Colombia actual.
