La Fiscalía General de la República está tras la pista de dos tenientes coroneles implicados en un escándalo de contrabando de combustible en la aduana de Matamoros, Tamaulipas. Estos militares han presentado recursos judiciales para ampararse del bloqueo de sus cuentas, una acción impuesta por la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Sin embargo, hasta el momento, ninguno de sus amparos ha obtenido sentencia definitiva.
Según información publicada por el diario Reforma, los tenientes coroneles, junto a un tercer militar, forman parte de una organización criminal que, junto con diez funcionarios y empresarios, introdujo 144 millones de litros de hidrocarburos entre el 1 de junio y el 22 de julio de 2025. Este escándalo, que involucra a la Armada, pone de manifiesto la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en una red de corrupción en México.
La investigación señala que la red de corrupción incluye al extitular de la Aduana de Matamoros, Armando Barrera Trujillo, y al actual titular, Blas Pedro Sarabia García, ambos tenientes coroneles de Sedena. Barrera Trujillo, que estuvo al frente de la aduana durante el periodo investigado, ha presentado un amparo en los juzgados de Ciudad de México. En su reclamación, argumenta que la orden de aseguramiento y el bloqueo de sus cuentas vulneran sus derechos humanos. Actualmente, tiene seis cuentas en diversos bancos, incluidos Banorte, Banjercito, BBVA y Banamex.
A pesar de los intentos de Barrera Trujillo por revocar el bloqueo de sus cuentas, caracterizados por quejas y solicitudes de revisión, sólo logró que se liberara una cuenta de Banjercito con los fondos correspondientes a su pensión. Por su parte, el teniente coronel Sarabía García presentó un amparo en Tamaulipas, cuestionando la orden de bloqueo en sus cuentas en BBVA y Santander. A diferencia de Barrera Trujillo, logró una suspensión que le permite acceder a su cuenta en BBVA para garantizar su sustento como empleado de la Agencia Nacional de Aduanas de México.
El control de las aduanas fue transferido a las fuerzas militares en 2020, con la justificación del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador de que los cuerpos castrenses serían más honestos y eficaces en la gestión de estos puntos críticos. Este reciente caso de contrabando de combustible representa la segunda implicación de militares en este tipo de delitos, tras el escándalo de corrupción que ya había salpicado a la Marina de México.
