El legado de Sergio Ramírez: Un viaje por su vida y literatura
Sergio Ramírez, reconocido escritor nicaragüense de 83 años, reside actualmente en Chamberí, un barrio de Madrid. A través de la ventana de su apartamento, aprecia el renacer de los cedros, que durante el invierno parecían muertos. Las paredes de su hogar están adornadas con obras de artistas como el cubano René Portocarrero, junto a cuadros funcionales de IKEA que se encontraban en el lugar al alquilarlo. Como muchos exiliados, Ramírez ha dejado un pedazo de su corazón en su tierra natal, Nicaragua.
Premios y logros a lo largo de su vida
Ramírez guarda la esperanza de recuperar su patria, su biblioteca y los recuerdos de un hogar perdido. Ha sido galardonado con el Premio Cervantes de Literatura y el próximo Ortega y Gasset de Periodismo en 2026 por su valiosa narración de la historia de Nicaragua y Latinoamérica, convirtiéndose en un protagonista esencial en su propio relato. Su trayectoria abarca más de 70 libros, y su vida ha sido marcada no solo por la literatura, sino también por su activismo político.
Recordando la revolución sandinista
P. Usted fue un actor clave en la revolución sandinista, que impactó al mundo y fue testigo de su descomposición. ¿Cómo ha influido esto en su escritura?
R. Me convertí en periodista no de la forma que quería, sino como columnista. He aprendido a imitar al periodista en la ficción, utilizando una aparente objetividad que enriquece mis narraciones.
P. Camus mencionó que no existe la verdad, sino verdades. ¿Debería el periodismo seguir buscándola?
R. Es fundamental buscar la verdad, incluso si no se encuentra. Esa búsqueda es esencial en literatura y periodismo.
Sobre el exilio y la calma
P. Ha enfrentado el exilio y la confiscación de sus bienes. Sin embargo, se le ha visto sereno en público. ¿A qué se debe?
R. Provengo de una familia con una madre estoica que no mostraba emociones. Esa calma se ha reflejado en mi vida. Pese a perder pertenencias, entiendo que la vida no gira en torno a lo material.
Reflexiones sobre la venganza y el poder
P. No parece albergar deseos de venganza. ¿Cómo maneja esos sentimientos?
R. La venganza no lleva a ningún lugar constructivo. Sin una reconstrucción verdadera de Nicaragua tras la caída de Ortega, seguiríamos con el mismo problema.
La política y la influencia estadounidense
P. ¿Estamos viendo un nuevo orden imperial en Latinoamérica, bajo la influencia de figuras como Donald Trump?
R. Se asemeja a finales del siglo XIX con la intervención estadounidense, que dejó huellas profundas en la región. Trump revive esas dinámicas geopolíticas en Centroamérica y el Caribe.
P. ¿Cómo debería responder Latinoamérica a esta amenaza?
R. El desafío no es solo para Latinoamérica, sino también para Europa. Hay un cambio de paradigma que debemos analizar cuidadosamente, donde la democracia se ve desplazada por intereses corporativos.
Una vida dedicada a la escritura y la resistencia
P. En la solapa de sus libros no se menciona su cargo como vicepresidente. ¿Por qué?
R. Cuando volví a escribir, pedí que no se mencionara mi pasado político, pues eso desanima a los lectores.
P. ¿Cómo ha vivido la experiencia del poder?
R. Lo he vivido desde la perspectiva de un escritor, siempre con una nostalgia constante. No me interesa la política por el poder en sí mismo; prefiero la literatura.
Reflexiones sobre las revoluciones
P. ¿Cree que alguna vez se logrará una revolución que no se corrompa?
R. Todas las revoluciones tienen el riesgo de caer en el caudillismo. Sin embargo, los valores y conquistas que se han logrado son significativos.
La esperanza de un reencuentro
P. ¿Qué queda de su lucha por una Nicaragua mejor?
R. Valoro las palabras y los derechos que se han ganado. La humanidad avanza a través de luchas y sueños.
P. ¿Alguna vez sueña con regresar a Nicaragua?
R. Sueños recurrentes me llevan a mi pueblo, y si regreso, sería a León, mi microcosmos.
P. ¿Qué es un lector y un escritor sin su biblioteca?
R. Alguien mutilado. Mi biblioteca en Nicaragua fue mi refugio, y ahora escribir donde puedo es mi realidad.
P. A pesar de sus logros, ¿qué lo motiva a seguir escribiendo?
R. La escritura es parte de mi vida diaria. No puedo imaginar una existencia sin crear. Continuaré mientras conserve imaginación y memoria.
El legado de Sergio Ramírez continúa vivo a través de sus palabras y su compromiso con la justicia y la verdad.
