En abril, las remesas enviadas a México alcanzaron los 4.978 millones de dólares, lo que representa un incremento del 3,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos publicados por el Banco de México (Banxico) el lunes. A pesar de este crecimiento moderado en el volumen de ingresos, el poder adquisitivo de las remesas sigue debilitándose. Esto se debe a la apreciación del peso frente al dólar y al aumento de la inflación.
Un análisis de la Casa de Bolsa Valmex indica que, tras ajustar las remesas por el tipo de cambio e inflación, se observó una caída anual del 13,8% en términos reales en abril. Este descenso marca el undécimo mes consecutivo con una variación negativa en el poder de compra de estas transferencias.
La situación actual refleja un panorama complejo para los receptores de remesas en México, quienes enfrentan un contexto económico desafiante, donde el crecimiento nominal no se traduce en un aumento del bienestar real.
