El Gobierno argentino ha logrado desactivar un paro previsto para este jueves en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el cual se había programado en rechazo a la decisión de despedir a 140 trabajadores. Ante el temor a posibles sanciones, esta medida de fuerza fue reemplazada por una jornada de protesta, donde los empleados del SMN destacarán la importancia de sus servicios. Esta acción busca visibilizar su valor estratégico ante los recortes presupuestarios del gobierno, que en los últimos dos años ha disminuido el financiamiento del organismo en más del 40%, llevando a despidos y obligando a un apagón nocturno. Como resultado, muchas estaciones ya no realizan mediciones durante la noche, afectando la observación atmosférica durante 12 horas diarias.
De los 140 despidos anunciados recientemente, 83 corresponden a observadores, quienes son responsables de obtener datos en las 120 estaciones del SMN a lo largo del territorio argentino. Estos observadores recogen información esencial que permite generar pronósticos meteorológicos y emitir alertas que protegen a la población frente a eventos climáticos. Además, estos datos son fundamentales para la aeronavegación, la producción agropecuaria, la industria y la investigación académica.
El Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, justificó los despidos en su cuenta de X, señalando que el SMN cuenta con aproximadamente 1,000 empleados, de los cuales solo 20 son meteorólogos. Sturzenegger argumentó que se podrían ofrecer mejores servicios con menor personal y tecnología más avanzada, sugiriendo que una estación moderna podría reemplazar a varios empleados. “Los sueldos de esas siete personas permiten pagar una estación moderna que transmite datos a tiempo real, sin necesidad de personal”, afirmó.
La tendencia de recortes en el SMN no es nueva. Durante los primeros dos años del gobierno de Javier Milei, el presupuesto del organismo se redujo en un 43% en términos reales, y se prevé que continúe disminuyendo si se mantienen las asignaciones presupuestarias actuales. En diciembre de 2025, la plantilla de empleados se había reducido a 992, representando una disminución del 5.7% en comparación con el año anterior.
Además, el Gobierno nacional ha eliminado la exclusividad del SMN en la provisión de información climática para la aviación, permitiendo a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) contratar a proveedores privados para cubrir esta función, considerada esencial para la seguridad de los vuelos.
Ana Sarlegui, técnica en meteorología con 35 años de experiencia en el SMN y delegada del gremio ATE, criticó las afirmaciones de Sturzenegger. Según Sarlegui, el número de meteorólogos en el SMN es de 148, y no 20 como se indicó. También destacó que las estaciones automáticas requieren un periodo de dos años para ser homologadas. Explicó que en 2023 se había preparado una licitación para adquirir estaciones meteorológicas mediante el Banco Interamericano de Desarrollo, pero el actual gobierno canceló la compra sin ofrecer explicaciones claras.
Sarlegui consideró que aunque las estaciones automáticas son valiosas, no son infalibles. Pueden fallar, requieren mantenimiento y no tienen la capacidad de medir ciertos fenómenos meteorológicos que los observadores humanos pueden captar, como el tipo de nubes, la posible cercanía de tormentas o la aparición de niebla.
Actualmente, el SMN se ha visto forzado a reducir sus servicios, y muchas estaciones carecen del personal necesario para operar completamente, lo que ha llevado a ventanas nocturnas sin observación de datos. Sin embargo, hasta el momento, esto no ha afectado a los vuelos, ya que las estaciones cercanas a los grandes aeropuertos no son las que más han sufrido recortes. El panorama no es alentador, ya que el presidente Milei ha dejado claro que su política de ajuste persistirá, advirtiendo que «la motosierra no se detiene».
