Recuperado del hielo de un glaciar en los Alpes a finales del siglo XX, Ötzi, conocido como el Hombre de Hielo, continúa revelando secretos sobre su vida y entorno. Se ha confirmado que tenía aproximadamente 45 años cuando fue asesinado hace unos 5.300 años, y estudios genéticos recientes han revelado que era calvo, de piel oscura y probablemente originario de Anatolia. Además, se ha documentado su dieta justo antes de su muerte, que ocurrió a causa de un flechazo.
Nueva investigación sobre el microbioma de Ötzi
Un estudio reciente, publicado en la revista Microbiome, ha aportado nuevos conocimientos sobre la vida microscópica que habitaba en su interior. Los científicos han descubierto que el microbioma de Ötzi presenta diferencias significativas en comparación con las bacterias de los humanos actuales. Este hallazgo sugiere que la composición microbiana de los habitantes de la Edad de Cobre era única y variaba sustancialmente de la actual.
Hongos antiguos y su posible impacto
El estudio también identificó una serie de hongos adaptados a las bajas temperaturas que han resurgido miles de años después. Estos hongos podrían representar una amenaza para la preservación de la momia de Ötzi, lo que plantea cuestiones sobre cómo estos organismos interactúan con su medioambiente actual.
Las investigaciones sobre Ötzi no solo enriquecen nuestro conocimiento acerca de la historia humana, sino que también ofrecen una visión sobre los ecosistemas antiguos y cómo han evolucionado a lo largo de milenios.
