Colombia se inclinó hacia la extrema derecha en las elecciones del pasado domingo, donde el abogado defensor de criminales Abelardo de la Espriella obtuvo una abrumadora victoria, recibiendo el apoyo de 10 millones de ciudadanos. Este candidato, que nunca antes ha ocupado un cargo electo y que defendió a Alex Saab, presunto testaferro de Nicolás Maduro en Venezuela, promete una transformación radical de los derechos individuales y colectivos. Entre sus propuestas se encuentra la reintroducción de Dios en las escuelas y la salida de Colombia de las Naciones Unidas. De la Espriella se enfrenta a una segunda vuelta el 21 de junio contra un candidato de izquierda que representa la continuidad del gobierno de Gustavo Petro. Esta candidatura se apoya tanto en el anti-petismo local como en visiones globales promovidas por líderes de extrema derecha en el mundo, como el presidente argentino Javier Milei y Santiago Abascal, líder del partido Vox en España, quienes ya han celebrado su triunfo en la primera ronda.
Nayib Bukele y Javier Milei como referentes
Abelardo de la Espriella está muy influenciado por la oleada global de la extrema derecha. Admiro las megacárceles de Nayib Bukele en El Salvador y promete construir diez de ellas, administradas por empresas privadas. Además, se inspira en Javier Milei y su simbólico hacha, prometiendo reducir la burocracia estatal en un 40% al eliminar cerca de 700,000 empleos gubernamentales. Al igual que otros líderes de extrema derecha, ha mostrado un desdén por las organizaciones internacionales, enfatizando su rechazo a que Colombia mantenga una embajada ante la ONU, argumentando que esta es un «directorio político de la izquierda».
Patriotismo al estilo Bolsonaro
De la Espriella también ha adoptado estrategias estéticas similares a las de Jair Bolsonaro en Brasil, apropiándose de la camiseta de la selección nacional para sus campañas; miles de asistentes a sus eventos la portan con orgullo, especialmente con la próxima apertura de la Copa del Mundo. Su discurso patriótico se refleja en lemas como “defensor de la patria” y “queremos construir una Patria Milagrosa”. Utiliza un tono militarista al comparar su labor presidencial con cumplir con el «servicio militar», y sus seguidores han comenzado a imitar el saludo militar levantando la mano derecha a la frente.
Un candidato empresarial estilo Trump
Al igual que Donald Trump, De la Espriella exhibe su estilo de vida lujoso y se presenta como un empresario exitoso, afirmando nunca haber dependido del estado. Esta característica lo alinea con la narrativa de la extrema derecha, presentándose como un candidato outsider, que busca cambiar a los “sospechosos habituales” de la política. En cada discurso, enfatiza que representa a “los que nunca”, es decir, a aquellos que se sienten desatendidos tanto por el progresismo de Petro como por los partidos tradicionales de derecha.
Postura conservadora sobre derechos
A pesar de haberse identificado como ateo durante años, De la Espriella se convirtió al catolicismo tras la muerte de una tía, levantando así las banderas conservadoras de varias iglesias cristianas que lo apoyan. Critica la sentencia de la Corte Constitucional que despenalizó el aborto hasta 24 semanas en 2022, argumentando que debe ser debatida, ya que se considera defensor de “la vida de los desvalidos”. Aunque no ataca el matrimonio entre personas del mismo sexo, se opone a que las parejas del mismo sexo adopten, alegando que un niño necesita un padre y una madre. Además, ha denunciado lo que llama «ideología de género» en las escuelas, afirmando que es su deber restablecer la presencia de Dios en la educación de los niños.
Un tono misógino y homofóbico
De la Espriella ha sido objeto de atención por sus comentarios misóginos y homofóbicos durante la campaña. En un programa de radio, llegó a hacer comentarios sobre su propia anatomía con el fin de atraer votos femeninos. También menospreció la ética de una periodista al llamarla ignorante por no haber estudiado derecho. Al referirse a Juan Daniel Oviedo, el único candidato abiertamente gay en la contienda, hizo comentarios despectivos, riéndose de su orientación sexual. Oviedo ha denunciado que los seguidores de De la Espriella lo han insultado en la calle.
Un enfoque duro hacia las políticas de paz
Muchos colombianos votaron por Abelardo de la Espriella debido al descontento con el gobierno de Gustavo Petro, especialmente por la crisis de seguridad que ha surgido en parte por una política de “Paz Total” ineficaz. De la Espriella propone la misma seguridad que todos los líderes duros de la extrema derecha, una narrativa que no es nueva en Colombia: su enfoque recuerda al de Álvaro Uribe Vélez, ex presidente que prometió una postura dura contra la guerrilla de las FARC en 2002. Aunque De la Espriella no necesita el apoyo de Uribe para ser candidato de la derecha, publica admiración por sus políticas de seguridad, priorizando el financiamiento del Ministerio de Defensa por encima de otras áreas como la educación. Si es elegido, ha declarado que buscará limitar la extensión de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), creada tras el acuerdo entre Juan Manuel Santos y las FARC, argumentando que no es una corte de justicia sino un “directorio político de la izquierda”.
