El presidente de Chile, José Antonio Kast, ha manifestado su apoyo a la creación de la Ley Alejandro, una normativa que surge a raíz del trágico asesinato de Alejandro Águila, un niño de 12 años, ocurrido el pasado martes en San Bernardo, al sur de Santiago. Este crimen se produjo durante un intento de robo conocido como encerrona.
Kast ha informado que planea convocar una reunión con la familia de Alejandro y otros padres de víctimas menores de edad que han perdido la vida a causa de la violencia de “asesinos juveniles”. Su pronunciamiento se produce en un contexto de intensa discusión en la sociedad chilena sobre la necesidad de modificar la ley de responsabilidad penal adolescente, con el fin de ampliar el rango de menores que pueden ser juzgados por delitos violentos.
Este incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad y la protección de los niños en el país, atrayendo la atención pública y demandando acciones concretas ante la creciente preocupación por la delincuencia juvenil.
El desarrollo de la Ley Alejandro podría marcar un cambio significativo en la legislación chilena respecto a cómo se enfrenta la criminalidad entre los jóvenes.
