Dos meses después de que la NASA anunciara su ambicioso proyecto de construir la primera colonia humana en la Luna durante la próxima década, se han revelado los primeros pasos hacia la materialización de este sueño. Este martes, Jared Isaacman, el administrador de la agencia espacial estadounidense, informó que prevén lanzar tres misiones robóticas a la superficie lunar antes de finales de 2026, con la colaboración de empresas privadas.
Misión Moon Base 1: Un paso hacia la colonia lunar
La primera de estas misiones, conocida como Moon Base 1, está programada para el otoño de 2026 y ha sido entregada a Blue Origin, la compañía espacial de Jeff Bezos. Su objetivo es el polo sur de la Luna, donde Estados Unidos planea establecer esta base lunar. Moon Base 1 marcará la debut del aterrizador lunar de Blue Origin, el Blue Moon, que competirá con el Starship de SpaceX, propiedad de Elon Musk, para llevar a los primeros astronautas del siglo XXI a pisar la Luna en las misiones Artemis 4 y Artemis 5.
Otras misiones en el horizonte lunar
La segunda misión, Moon Base 2, está prevista para este mismo año y será operada por Astrobotics. Esta misión le ofrecerá una segunda oportunidad a su aterrizador Griffin, tras un fallido intento de alunizaje en enero de 2024. La tercera misión, que también formará parte del programa lunar de EE. UU., será gestionada por Intuitive Machines, que tuvo un alunizaje accidentado con su sonda robótica Athena en 2025, luego de otro intento fallido en 2024.
Fases de la colonización lunar
Carlos García Galán, ingeniero español y director del programa Moon Base de la NASA, lidera los planes para establecer la primera colonia lunar. Durante la presentación, García explicó las tres fases del programa. La primera, que comenzará este año con las misiones anunciadas, se centrará en probar las condiciones necesarias para que los astronautas puedan sobrevivir en un ambiente más extremo que el que enfrentaron los astronautas de las misiones Apolo entre 1969 y 1972.
La colonización del polo sur lunar presenta desafíos significativos, con temperaturas que pueden descender hasta 200 grados bajo cero durante noches que duración de dos semanas. La NASA planea llevar vehículos y drones a la Luna, así como equipos científicos, para estudiar esta zona y establecer eventualmente una colonia permanente. Entre 2026 y 2029, se llevarán a cabo 21 misiones a la superficie lunar para completar la fase de reconocimiento del programa Moon Base, que tiene como objetivo convertirse en una estación avanzada para que EE. UU. planifique futuros viajes a Marte.
Un desafío tecnológico
Con el reciente retraso de la misión Artemis 2, la NASA ha hecho público su objetivo de convertir esta primera misión lunar tripulada en más de medio siglo en el primer paso hacia la creación de una colonia. Jared Isaacman ha enfatizado la necesidad de que la NASA recupere su esencia de «hacer posible lo aparentemente imposible» para cumplir con las ambiciones del presidente de EE. UU., que ha propuesto la construcción de bases permanentes en la Luna equipadas con energía nuclear.
Sin embargo, la viabilidad de estos objetivos a corto plazo es incierta, ya que la NASA aún no cuenta con un aterrizador lunar listo para astronautas. Si las condiciones mejoran y se logran avances tecnológicos significativos, la agencia planea probar una nueva nave en una órbita cercana a la Tierra durante la misión Artemis 3 en 2027. De resultar exitosa, dos aterrizajes en la Luna están programados para 2028 con Artemis 4 y Artemis 5.
Perspectivas futuras de la colonización lunar
Si estos proyectos se cumplen, la segunda fase de colonización lunar dará inicio en 2029, momento en el cual se establecerán las primeras bases habitables, inicialmente provisionales, que funcionarán con energía solar y nuclear. A partir de 2032, estas bases podrían volverse permanentes, con la contribución de robots de construcción. Esta primera colonia humana en otro mundo estaría equipada con vehículos de transporte presurizados para largas distancias, un sistema de telecomunicaciones integral y centrales nucleares que garantizarían un suministro energético constante durante las gélidas noches lunares.
