Rubén Olmo, actual director del Ballet Nacional de España (BNE), se encuentra en la última etapa de su gestión, que culminará en 2027. Su enfoque combina la renovación con la tradición. Esta propuesta se hizo evidente en el programa doble que se estrenó la noche del sábado en el Teatro de la Zarzuela, compuesto por Flamenco-Rock-Andaluz, un homenaje a la banda Triana, y la reposición de Medea, un clásico de José Granero con 42 años desde su estreno. Ambas obras destacaron gracias a la brillante interpretación de los bailarines del BNE, ya sea en el trabajo grupal de la primera obra o en la destacada actuación individual de Inmaculada Salomón en Medea.
Flamenco-Rock-Andaluz: Innovación y Música en Vivo
La velada comenzó con Flamenco-Rock-Andaluz, coreografiado por Rafaela Carrasco. Esta pieza es innovadora no solo por su coreografía, sino también por su formato de «concierto bailado». En el escenario, los músicos, liderados por Ángeles Toledano, se situaron sobre una plataforma que ocupaba la mitad del espacio. Este enfoque transformó la experiencia escénica en un homenaje dinámico al flamenco rock progresivo de Triana, un estilo que marcó la música de los años setenta.
Los primeros acordes de Sé de un lugar sorprendieron al público, aunque el carácter psicodélico de la banda se atenuó. La adaptación musical de la obra, junto a otros clásicos como Abre la puerta, mostró un enfoque rico en matices gracias a la voz de Toledano.
Destacadas escenas guiadas por Carrasco, especialmente la tercera, revelaron un vocabulario coreográfico complejo y una clara influencia de Pina Bausch. Sin embargo, la pieza podría haberse beneficiado de una imagen final más impactante que complementara lo previamente presentado.
Medea: Una Interpretación Impactante
Medea, estrenada en 1984, también capturó la atención. Con música de Manolo Sanlúcar y libreto de Miguel Narros, la interpretación de Inmaculada Salomón emergió como un hito. Su papel como la traicionera hechicera fue elogiado por momentos arrebatadores, especialmente en el dúo de fuego junto a su amante, interpretado por Francisco Velasco. La complicidad entre ambos artistas elevó la intensidad emocional de la obra.
El solo final de Salomón, que emana desde lo más profundo del dolor, cerró una interpretación de Medea que ganó claridad y contención, supervisada por Maribel Gallardo y Javier Palacios.
Reivindicaciones y Contexto Social
Fuera del Teatro de la Zarzuela, miembros de la Compañía Nacional de Danza, junto a representantes de los sindicatos CCOO y UGT, exigieron mejoras salariales para los bailarines. Este reclamo es fundamental, ya que sus salarios no han sido revisados desde 1995. La situación fue reflejada en octavillas que se distribuyeron entre el público, resaltando «la otra cara del escenario».
Detalles del Espectáculo
Flamenco-Rock-Andaluz / Medea
Flamenco-Rock-Andaluz
Ballet Nacional de España
Dirección: Rubén Olmo
Música: Jesús de la Rosa Luque, Ángeles Toledano, Harto Rodríguez
Adaptación musical y colaboración especial: Ángeles Toledano
Medea
Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM)
Director musical: Manuel Coves
Coreografía: José Granero
Música: Manolo Sanlúcar
Inmaculada Salomón (días 11, 12, 14, 15, 16, 17, 18 y 19 de julio)
Esther Jurado (días 21 y 22 de julio)
Del 11 al 22 de julio en el Teatro de la Zarzuela, Madrid.
