La aerolínea Plus Ultra ha presentado un relato sobre su futuro financiero en función de la integración de Air Europa en el grupo IAG, una operación que fue rechazada en dos ocasiones por la Comisión Europea, el 15 de diciembre de 2021 y el 1 de agosto de 2024. La compañía insinuó que se le podría ceder parte de la operativa de Air Europa como un medida para fomentar la competencia, pero esto no se concretó.
Desde su rescate público de 53 millones de euros en marzo de 2021, Plus Ultra ha estado bajo la vigilancia de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). En sus cuentas anuales de 2023, la empresa evidenció un contexto lleno de incertidumbres, marcado por el impacto duradero de la pandemia en el sector aéreo, acompañado por la inflación derivada de la invasión rusa de Ucrania y el aumento de los precios del combustible. Sin embargo, la compañía identificó una posible ventaja: ser “una de las compañías potencialmente beneficiarias de una posible cesión de rutas y frecuencias a Latinoamérica”, producto del solapamiento entre Iberia y Air Europa en ese mercado.
Plus Ultra argumentó esta posibilidad como un “factor mitigante de incertidumbre”, aunque la realidad de su posición como posible remedy taker era, en el mejor de los casos, incierta. La aerolínea, en ese momento con seis aviones en alquiler, se planteaba como “la alternativa española al grupo IAG-Air Europa” con la esperanza de alianzas estratégicas en el hub de Madrid hacia Latinoamérica, donde su cuota de mercado era del 1,6% antes de la pandemia.
Las cuentas del ejercicio 2023 fueron formuladas el 29 de abril de 2024. A finales de junio de 2024, la situación empezó a complicarse: IAG anunció la cesión del 52% de las rutas de Air Europa a otras seis compañías, excluyendo a Plus Ultra. Entre los beneficiarios estaban Ryanair, Volotea y Binter, así como Avianca, World2Fly e Iberojet. En agosto de 2024, la Comisión Europea ratificó su negativa a la operación, y en el informe de 2024, elaborado en abril de 2025, ya no se mencionó la oportunidad perdida con IAG, que apenas un año antes se describía como un factor mitigante.
Plus Ultra enfrenta además una investigación en la Audiencia Nacional por su rescate. La empresa ha tenido que postergar el pago de 19 millones de euros correspondientes a un crédito ordinario de la SEPI, cuyo plazo vencía en marzo. Más significativo que este préstamo ordinario ha sido un crédito participativo de 34 millones de euros que la SEPI otorgó con vencimiento en marzo de 2028, estabilidad que ha sido crucial en medio de sus continuas pérdidas, que fueron justificadas por el retraso en aprobaciones de licencias de vuelo y el impacto de la crisis sanitaria.
Situación financiera actual de Plus Ultra
En su cierre financiero de 2023, Plus Ultra registró un resultado bruto de explotación de 11,1 millones de euros y un beneficio neto de 2,7 millones, aunque este último cifra es superada por pérdidas acumuladas de 48 millones. El balance mostraba un patrimonio neto negativo de 30,4 millones, mitigado por un crédito participativo de 6,3 millones de euros obtenido en 2017, y el mencionado crédito de 34 millones de la SEPI. Estos créditos contaron como patrimonio neto, permitiendo eludir la declaración de insolvencia en un momento crítico para muchas empresas debido a la pandemia.
A pesar de las adversidades, Plus Ultra aumentó su número de pasajeros un 71% en 2023 respecto a 2019, incrementando su oferta de asientos en un 60% y un aumento del 98% en facturación en comparación con el año anterior a la pandemia. La modernización de su flota con aviones más eficientes, así como el respaldo de la SEPI y la expectativa de adquirir rutas de Iberia y Air Europa, llevaron a la compañía a pronosticar una actividad continua y la generación de ingresos estables. En 2024, Plus Ultra aumentó la oferta de asientos en un 7,5% y transportó un 15% más de pasajeros, alcanzando una ocupación del 94%.
Durante el mismo informe que trató la integración de Air Europa en IAG, se resaltó la preocupación de que la creación de un gran operador pondría a Plus Ultra ante un competidor formidable, lo que obligaría a la aerolínea a definir estrategias comerciales adaptadas para mantener su presencia en el mercado latinoamericano. Esta evaluación fue minuciosamente revisada por la SEPI como parte del proceso de supervisión.
