La trágica muerte de Mateo Pérez Rueda ha dejado a su familia y amigos desconcertados. Su último estado de conexión en WhatsApp fue registrado el viernes 8 de mayo a las 8:52 de la noche, a pesar de que había sido asesinado tres días antes, el 5 de mayo, por miembros del frente 36 de las disidencias de las extintas FARC. Este periodista fue víctima de un ataque mientras realizaba labores de reportería en la zona rural del municipio de Briceño, ubicado al norte de Antioquia.
Las circunstancias que rodean la desaparición de sus comunicaciones han incrementado la confusión. Se borraron las conversaciones recientes con varias personas cercanas y se activó la opción de mensajes de corta duración en su perfil. Estas anomalías han hecho que su círculo más cercano se pregunte sobre lo sucedido tras su muerte.
Un periodista comprometido
Mateo Pérez era conocido por su valentía y su compromiso con el periodismo. Realizó un seguimiento exhaustivo de la actividad política y empresarial en su comuna de Yarumal, donde durante cinco años denunció actos de corrupción y abuso de poder. Esto lo convirtió en un blanco para aquellos que temían sus informes, particularmente para los hombres al mando de un comandante apodado «alias Calarcá».
El impacto en la comunidad
La comunidad de Yarumal ha mostrado su dolor y rechazo ante este crimen. Padres, amigos y colegas han sentido la pérdida de un periodista, cuya labor no solo implicaba informar, sino también ejercer un control sobre los poderosos de la región. La muerte de Mateo resalta la precariedad del ejercicio periodístico en Colombia, donde la violencia sigue siendo una amenaza constante para quienes buscan revelar la verdad.
Recuerdos y homenajes
Tras su fallecimiento, la familia de Mateo ha querido mantener viva su memoria. Se están organizando homenajes en su honor, recordando no solo al periodista comprometido, sino también al ser humano que dejó una huella imborrable en aquellos que lo conocían. Mateo Pérez Rueda es recordado en Yarumal no solo por sus palabras, sino también por su valentía al enfrentar la verdad en tiempos de incertidumbre.
La situación actual en Colombia y el ambiente hostil hacia la libertad de prensa colocan un foco crítico en estos acontecimientos. La lucha por la verdad y la justicia continúa, reafirmando la importancia de la labor periodística en la sociedad.
