La selección española de fútbol femenino avanza con paso firme hacia el Mundial de Brasil 2027, demostrando una notable fluidez y potencia en cada partido. Su jerarquía, reafirmada tras la contundente victoria sobre Inglaterra, se evidenció en un encuentro cómodo y serio en Reikiavik. A pesar de que solo era necesario ganar para asegurar su billete directo al campeonato mundial, las jugadoras de La Roja brindaron una actuación atractiva, lejos de ser rutinaria. En un partido con escasa asistencia en las gradas, las futbolistas españolas se mantuvieron concentradas y comprometidas, implementando con precisión los automatismos y la mecánica de juego que propone la entrenadora Sonia Bermúdez.
La calidad del juego de la selección queda reflejada en su capacidad para generar oportunidades y mantener la presión sobre el rival. Cada jugadora mostró su habilidad y compromiso, lo que se tradujo en un espectáculo digno de los estándares más altos del fútbol internacional. La preparación y trabajo en equipo se hacen evidentes en cada encuentro, acercándolas cada vez más a su objetivo en Brasil.
