El impacto del peso en nuestra vida cotidiana

Kast impulsa megareforma tributaria en su Gobierno para transformar legislación

Casi un siglo después de que José Ortega y Gasset pronunciara su emblemático discurso “Argentinos, a las cosas”, su mensaje resuena en el contexto actual chileno. Ortega instaba a las élites políticas de Argentina a dejar de lado el narcisismo y enfocarse en resolver los problemas públicos. Sin embargo, esta llamada a la acción ha encontrado poco eco en la clase política contemporánea.

El 4 de octubre de 2023, José Antonio Kast realizó su primer cambio de gabinete, apenas diez semanas después de asumir la presidencia. Este cambio marca un récord en rapidez dentro de la historia reciente del país. Por comparación, Michelle Bachelet realizó su primer cambio de gabinete después de 61 semanas, Sebastián Piñera en la semana 22 y Gabriel Boric en la semana 24. Este giro en el gabinete se produce en un contexto de baja aprobación pública, con encuestas que arrojan una diferencia de entre 15 y 25 puntos porcentuales en su contra.

El rápido deterioro en la popularidad del gobierno de Kast es notable. La «luna de miel» presidencial—el lapso en que un presidente puede mantener su aprobación antes de perder diez puntos porcentuales—ha variado entre gobiernos anteriores: Bachelet II duró 26 semanas, Piñera II 37 semanas y Boric apenas 10. En contraste, el gobierno de Castillo parece haber concluido su periodo de gracia en apenas unas semanas.

Los cambios de gabinete desempeñan un papel crucial en la relación con la opinión pública. En gobiernos anteriores, esas modificaciones a menudo se efectuaron desde una posición de debilidad en el Congreso, buscando fortalecer su estrategia legislativa. Por ejemplo, Sebastián Piñera cambió a su ministro de Educación, Gerardo Varela, ante un aumento de movilizaciones estudiantiles, y Gabriel Boric hizo lo mismo con Jeanette Vega tras una polémica que afectaba su imagen.

La historia también muestra que Bachelet tardó en hacer su primer cambio de gabinete, que no solo implicó cambios en ministerios como Educación o Salud, sino que se centró en las carteras políticas claves, como Interior y Hacienda, para contrarrestar disidencias dentro de su coalición. Sin embargo, el reciente cambio de gabinete de Kast no responde a señales de debilidad en el Congreso, donde su reforma más importante ha avanzado rápidamente y sin cuestionamientos significativos.

Durante años, Chile parecía estar en una transición hacia un sistema político más parlamentario, alejándose de un presidencialismo fuerte. Sin embargo, la actual administración ha demostrado una notable capacidad para la gestión legislativa. No obstante, esa habilidad no se traduce en una mejora tangible en la percepción pública. A menudo se olvida que la política debe ser instrumental y buscar organizar decisiones colectivas para mejorar la vida de las personas. La aprobación del gobierno de Kast se ve afectada por la percepción de inseguridad y la situación económica, factores críticos en la evaluación de cualquier administración.

0 0 votos
Article Rating
Suscribir
Notify of
guest
0 Comments
Más antiguos
Más recientes Más votados
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

Puede que te interese