El fútbol utópico del EZLN: una visión desde Chiapas

El fútbol utópico del EZLN: una visión desde Chiapas

Un Partido Inusual: Zapatistas en la Cancha

El 15 de marzo de 1999, el estadio Jesús Martínez Palillo en el centro de la Ciudad de México fue testigo de un evento único: la Selección Zapatista, compuesta por 11 indígenas del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), enfrentó a un equipo de veteranos futbolistas mexicanos liderados por Javier Aguirre, conocido como “El Vasco”. A pesar de las dimensiones de la cancha y su falta de experiencia, el encuentro atrajo a 6,000 espectadores que animaban con gritos de “E-Zeta-Ele-Ene! E-Zeta-Ele-Ene!”, mostrando un respaldo inquebrantable hacia los Zapatistas.

Desigualdad y Espiritu de Lucha

Desde el inicio del partido, se hicieron evidentes las diferencias en estrategia y habilidad. Los Zapatistas, que no realizaron calentamiento previo y que eran descritos como delgados y de baja estatura, perdieron el partido 5-3. Sin embargo, para ellos, la verdadera victoria no radicaba en el marcador, sino en la participación misma. Subcomandante Marcos, que no jugó pero estuvo presente, explicó que su formación era “1-1-1-1-1-1-1-1-1-1-1”, destacando la filosofía de que cada jugador debía seguir el balón dondequiera que este fuera.

El Propósito Detrás del Partido

La presencia de los Zapatistas en la capital mexicana tenía un propósito claro: promover una consulta popular sobre su derecho a la autodeterminación y denunciar la persecución del gobierno encabezado por Ernesto Zedillo. Marta Durán, socióloga y periodista que ha seguido de cerca al EZLN, comenta que, en lugar de ser vistos como terroristas, los Zapatistas querían mostrar su esencia: “no plantan bombas, juegan futbol; no secuestran personas, organizan danzas y marchas”.

La Relación de los Zapatistas con el Futbol

A pesar de su limitada experiencia, el futbol se convirtió en la plataforma ideal para que los Zapatistas comunicaran sus ideales. A través de los boletos vendidos en el partido, lograron financiar la compra de un transmisor de radio que había sido introducido clandestinamente en el país, evidenciando el clima de represión de la época. Un jugador Zapatista expresó tras el encuentro: “Me sentí emocionado; sentí que el EZLN sí tiene apoyo en México”.

Inter Milan y la Soporte Internacional

La conexión entre los Zapatistas y el futbol no se detuvo allí. En 2004, el club Inter Milan realizó una visita a las montañas de Chiapas llevándoles donaciones y equipo. Uno de los momentos simbólicos fue el regalo de una camiseta del capitán argentino Javier Zanetti. En un gesto amistoso, Marcos desafió al club a un partido, prometiendo que no los ahogarían en goles.

Un Sueño de Partido: El Imaginario Encuentro

Inter aceptó el desafío, pero el partido nunca se concretó debido a preocupaciones de seguridad. Sin embargo, Marcos imaginó cómo sería ese encuentro: con árbitros de renombre y un público diverso. Las ganancias del torneo habrían sido destinadas a ayudar a comunidades indígenas en Chiapas y a la defensa de activistas detenidos en México.

El Legado y el Futuro

A pesar de que el evento no llegó a realizarse, la relación con Inter Milan dejó un impacto duradero. En 2021, el EZLN emprendió un viaje a Europa, donde su equipo femenino deseaba jugar un partido. Aunque esa idea tampoco se concretó, demuestra que el futbol sigue siendo un puente de comunicación y esperanza para la lucha Zapatista.

El futbol, para los Zapatistas, simboliza más que un simple juego; representa un espejo de sus aspiraciones y un espacio para la resistencia cultural.

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