El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha presentado una de sus propuestas más controvertidas para su administración: la construcción de diez megacárceles. De la Espriella sostiene que esta medida es fundamental para abordar de manera efectiva los graves problemas de seguridad que enfrenta el país.
Modelo de Seguridad de El Salvador
Inspirándose en el modelo de seguridad implementado por Nayib Bukele en El Salvador, De la Espriella busca introducir cambios significativos en la gestión del sistema penitenciario colombiano. Su plan incluye la concesión de estos nuevos centros penitenciarios a la iniciativa privada, lo que podría transformar la administración de los espacios de rehabilitación y detención.
Reestructuración Institucional
Dentro de su propuesta, el presidente electo también ha planteado la disolución del Ministerio de Justicia y el cierre del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC). Este último ha sido criticado por el presidente electo, quien lo ha descrito como un “nido de bandidos”. En su lugar, se propone el establecimiento de un nuevo cuerpo penitenciario, conformado por veteranos de la Fuerza Pública, con la intención de dar un giro radical en la gestión del sistema carcelario.
Este planteamiento ha generado un intenso debate en el país, resaltando la necesidad de mejorar la seguridad y el clima de convivencia en Colombia.
