El hombre acusado de ser el autor de los disparos que acabaron con la vida del cantaor Matías de Paula ha admitido su culpabilidad en el crimen, según información del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Este trágico suceso, ocurrido hace una semana en Villanueva de la Serena, Badajoz, ha llevado a la jueza instructora a dictar prisión provisional para los seis detenidos involucrados. Entre ellos, cinco están acusados de homicidio y pertenencia a una organización criminal, y un sexto por encubrimiento.
Las investigaciones apuntan a que los celos del presunto autor, identificado como F.S., fueron el móvil del asesinato. Este mostraba indignación ante una supuesta relación entre su exesposa y Matías de Paula. La familia del cantaor ha señalado que el vínculo amoroso entre ambos fue breve y que no existía una relación actual. Sin embargo, la mujer había estado intentando contactar a De Paula a través de redes sociales desde su separación, lo que llevó al cantaor a bloquear repetidamente sus perfiles.
F.S., arrestado el pasado martes, también está siendo investigado por un intento de homicidio, tras apuñalar a un taxista que se encuentra actualmente en estado estable tras haber sido ingresado en un centro hospitalario.
La llegada de los implicados a los juzgados generó una fuerte reacción en las inmediaciones. Cerca de un centenar de personas se reunió para expresar su indignación, gritando «asesinos». Un primo de la víctima intentó cruzar el cordón policial, lo que provocó una intervención de los agentes. La tensión fue palpable mientras los familiares y amigos del cantaor vociferaban por justicia desde la acera de la avenida San Francisco, donde se ubican los juzgados.
El acceso a la calle de los juzgados estuvo restringido desde temprano, y aproximadamente media hora antes de la llegada de los detenidos, se cerró el acceso por completo. Un destacamento de al menos veinte agentes de la Policía Nacional y local vigilaba la zona, mientras las declaraciones se extendieron hasta la tarde.
El cantaor flamenco, Matías Corraliza Fernández, de 52 años, fue asesinado a tiros el pasado viernes a las 15:00 en la plaza Rafael Alberti. Según los registros, el autor de los disparos contactó a De Paula a través de mensajes de Whatsapp mientras el artista se encontraba en casa de su madre, donde tenía planeada una comida familiar. Fueron tres hombres quienes le recibieron, incluido el sospechoso y su familia.
Testigos del incidente afirmaron haber escuchado múltiples disparos antes de ver caer al cantaor al suelo, quien recibió al menos un disparo en la cabeza. Tras el ataque, los implicados huyeron en un vehículo, donde al menos dos personas les aguardaban.
