Espionaje a periodistas: un caso emblemático en Chile
En 2017, Juan Antonio Poblete, entonces ministro de la Corte de Apelaciones de Copiapó, autorizó de manera ilegal la interceptación telefónica de un grupo de denunciantes de corrupción en el Ejército chileno. Entre estos se encontraba el periodista Mauricio Weibel Barahona, quien entre 2015 y 2019 desveló un millonario fraude conocido como el Caso Milicogate. La solicitud para el espionaje, según la fiscal Ximena Chong, fue impulsada por Shafik Nazal, entonces jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional del Ejército (DINE). Nazal ocultó que el objetivo real de la operación era Weibel, utilizando el número de teléfono del periodista pero atribuyéndolo a una joven inmigrante boliviana, presentada de forma falsa como una agente extranjera.
Sentencia histórica
Nueve años después de los hechos, tanto Poblete como Nazal fueron condenados a cinco años de prisión, aunque con el beneficio de la remisión de la pena. Este fallo ha sido considerado un hito en la defensa de la libertad de expresión y la privacidad en democracia. “Este es un fallo inédito en la historia judicial del mundo», declaró Weibel, destacando que se ha enviado un mensaje claro: nadie, ni siquiera un juez o un general, puede sobrepasar la libertad de prensa.
Las primeras investigaciones de Weibel
Weibel inició sus investigaciones en 2015 en The Clinic, dirigido entonces por Patricio Fernández. Durante su trabajo, comenzó a notar signos de espionaje. En un momento, se sintió especialmente indignado al constatar que su propia privacidad estaba comprometida, reflexionando sobre el impacto que esto tendría en sus hijos, que en ese entonces eran muy pequeños.
La operación de espionaje fue denominada Operación Topógrafo y afectó no solo a Weibel, sino également a otras víctimas, incluyendo a dos funcionarios del Ejército. La intervención que recayó sobre él fue conocida como Operación W.
El descubrimiento del fraude
La investigación de Weibel fue impulsada por un correo anónimo que le alertó sobre un desfalco a la Ley Reservada del Cobre, un mecanismo que otorgaba a las Fuerzas Armadas el 10% de las ventas de Codelco, la mayor productora de cobre del mundo, destinado a la compra de armamento. Su primer reportaje, titulado Milicogate: El gran robo del fondo reservado del cobre, reveló cómo estos fondos estaban siendo malversados en gastos personales y lujos.
Señales de advertencia y amedrentamientos
A medida que avanzaba la investigación, Weibel comenzó a enfrentar acosos y amenazas. Tras la publicación de su libro Traición a la Patria en 2016, los ataques continuaron, incluyendo la destrucción de las oficinas de una fuente de información clave.
Decisión de denunciar
Tras la revelación de las operaciones de espionaje en 2019, Weibel optó por denunciar y, tras un arduo proceso, logró obtener el documento que autorizaba la intervención telefónica, en el cual se constató que su número estaba vinculado a la identidad de la joven boliviana utilizada como tapadera.
El periodista criticó la actitud de tres exministros de Defensa que, durante una comisión investigadora, defendieron las operaciones de espionaje, revelando la falta de conciencia sobre la gravedad de estos actos. En 2021, Weibel presentó una querella que representaba un paso proactivo hacia la justicia.
Un compromiso por la libertad de prensa
Hoy, Mauricio Weibel se desempeña como presidente del Foro Latinoamericano y Caribeño de Periodismo (FLAP), un programa que protege a periodistas y busca impulsar leyes que fortalezcan la seguridad y libertad de expresión en la región. Su esfuerzo es un importante recordatorio de la necesidad de salvaguardar la prensa libre en democracias.
