El número de víctimas mortales por el atentado en el Cauca continúa en aumento. Según el último informe del gobernador Octavio Guzmán, publicado a las 11 de la mañana (hora local), ya son 20 los fallecidos tras la explosión en la Vía Panamericana. Entre ellos, se reportan 15 mujeres y 5 hombres, todos adultos. Para identificar a las víctimas y entregar los cuerpos a sus familiares, se han movilizado al lugar del ataque seis equipos interdisciplinarios integrados por médicos forenses, odontólogos y antropólogos. Además, el mandatario regional indicó que hay 36 personas heridas, de las cuales 3 están en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y 5 menores de edad se encuentran fuera de peligro.
Una de las víctimas es Patricia Mosquera, una reconocida activista social del Cauca y líder afrodescendiente, perteneciente al Consejo Comunitario del Puro y al Mecanismo Especial de Consulta (MEC) de la subregión Alto Patía Norte del Cauca. Según datos de Indepaz, con su asesinato, el número de líderes asesinados en lo que va del año asciende a 48.
Guzmán también comunicó que se está realizando un Consejo de Gobierno para definir medidas de seguridad, brindar acompañamiento, auxilios humanitarios y atención psicosocial a las víctimas. «El cráter, de aproximadamente 200 metros cúbicos, está siendo intervenido y se estima que en un lapso de seis horas se restablezca el paso», agregó. Igualmente, mencionó que se ha avanzado en la atención a las familias que requieren apoyo funerario, especialmente en la vereda Pedregosa, Cajibío, donde residían 11 de los fallecidos. En memoria de las víctimas, se han declarado tres días de duelo y se planifica un acto simbólico en honor a los caídos.
Desde la tarde del sábado, cuando comenzaron a circular las imágenes del ataque perpetrado por alias Marlon, líder de la disidencia de las FARC al mando de Iván Mordisco, los habitantes de Cajibío han estado en estado de alerta. Las autoridades locales han prohibido el uso de motocicletas, reuniones o aglomeraciones y la venta y consumo de alcohol a partir de las 6 de la tarde. También se estableció un sistema de recompensas para quienes proporcionen información sobre el incidente.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció una recompensa de 5.000 millones de pesos (aproximadamente 1,2 millones de euros) por información que conduzca a la captura de Marlon, calificando el ataque como “una muestra cobarde de debilidad de una estructura criminal».
Mario Guerrero, un agricultor de la vereda Quílamo en Piendamó, recordó la explosión como un momento aterrador. Relató que viajaba con un acompañante para recoger tanques de café cuando lo inesperado sucedió: “La camioneta salió volando. Pensé que era el final”, afirmó, logrando sobrevivir con solo un rasguño en la mano.
En una rueda de prensa, el gobernador Guzmán condenó el ataque: “Gente pobre, gente humilde; campesinos, indígenas, comerciantes, transportadores… No hay ninguna justificación para detonar una carga explosiva y causar la muerte de inocentes”, manifestó. Exhortó a la población a identificar a los miembros de la disidencia que han sembrado el pánico en la región. “La paz la construimos entre todos, sin doblegarnos”, concluyó.
