América Latina enfrenta la crisis energética con subsidios y acuerdos gremiales

América Latina enfrenta la crisis energética con subsidios y acuerdos gremiales

La economía mundial se encuentra en un delicado estado debido a la guerra en Irán. Actualmente, el precio del barril de crudo ronda los 105 dólares, muy cerca del umbral de 110 dólares que el Fondo Monetario Internacional (FMI) identificó en su último informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO) como un punto crítico, a partir del cual podría desencadenarse una recesión. La magnitud y duración de este conflicto son factores determinantes en las proyecciones económicas, pero sus efectos ya están causando tensión en las economías globales, especialmente por el aumento de la inflación vinculado al encarecimiento de los hidrocarburos.

Los países de América Latina han reaccionado de diversas maneras ante este nuevo panorama. Desde subsidios extraordinarios en Brasil y reducciones de impuestos en México, hasta el traspaso de la presión económica sobre la población en Chile. Un análisis regional revela la complejidad de la crisis y las distintas estrategias que implementan los gobiernos para abordar los desafíos.

Respuesta de México: Impuestos y acuerdos con gasolineras

El aumento de los precios de los energéticos ha impactado notablemente en el costo de la vida en México, donde la inflación ha mostrado una moderación, ubicándose en un 4,53% anual, frente al 3,96% del año anterior. El Gobierno de Claudia Sheinbaum pretende mitigar este impacto mediante dos mecanismos: la reducción en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y un acuerdo con las gasolineras para mantener los precios controlados. Sin embargo, esta estrategia ha afectado las ganancias de los empresarios y ha significado un costo creciente para las finanzas públicas, que diariamente pierden 5.000 millones de pesos (287 millones de dólares).

A pesar de estos intentos de alivio, los precios de alimentos esenciales han continuado su ascenso, por ejemplo, el jitomate ha aumentaron un 24,37% y el chile serrano un 21,94% en la primera quincena de abril.

Acciones en Brasil: Ayudas de 1.900 millones de dólares

Luiz Inácio Lula da Silva tomó medidas inmediatas tras el inicio de los bombardeos en Irán, firmando decretos para mitigar el impacto de la guerra en los consumidores brasileños. El 12 de marzo, aprobó subsidios y reducciones de impuestos al diésel, además de un gravamen adicional a la exportación de petróleo. A medida que se prolongaba el conflicto, el 6 de abril, Lula amplió el paquete de ayuda a 9.500 millones de reales (1.900 millones de dólares) para contener la inflación.

Entre las medidas tomadas se incluyó el incremento del subsidio federal al diésel y la eliminación de impuestos al biodiésel. También se destinaron créditos a aerolíneas y reducciones en los impuestos sobre el queroseno de aviación. Con elecciones a la vista y el estrecho de Ormuz aún cerrado, Brasil planea aumentar la mezcla de metanol en la gasolina para disminuir su dependencia del combustible importado.

La situación en Argentina: La ortodoxia en aprietos

El presidente argentino, Javier Milei, ha expresado abiertamente su apoyo a la acción militar estadounidense e israelí contra Irán, pero el aumento en los precios de los combustibles llega en un momento crítico para su administración. A medida que la inflación ha empezado a repuntar, alcanzando un 3,4% mensual y un 32,6% interanual en marzo, el interés público en su política económica se encuentra en declive.

Para contrarrestar el creciente descontento social tras incrementos superiores al 20% en los precios de combustibles durante el primer trimestre, la petrolera estatal YPF decidió congelar sus precios de combustibles por un periodo de 45 días, medida que otras compañías del sector han seguido. Sin embargo, el impacto de la subida en los precios no se distribuye de manera uniforme, afectando más a las provincias con alta actividad agropecuaria e industrial.

Colombia: Subsidios limitados y menor impacto

A pesar de ser un país productor de petróleo, Colombia importa una parte de su gasolina debido a limitaciones en su capacidad de refinamiento. Aunque ha habido un repunte en la inflación, que cerró en 5,56% interanual en marzo, la discusión se ha centrado en el aumento del salario mínimo decretado por el Gobierno. Históricamente, el Estado ha subsidiado el precio de la gasolina, generando un déficit fiscal significativo. Sin embargo, la administración de Gustavo Petro cerró gradualmente esta brecha, aunque en febrero intentó reintroducir un pequeño subsidio, decisión que fue revertida rápidamente por sus limitados efectos.

Chile: Aumento de precios de combustible “histórico”

La administración de José Antonio Kast ha priorizado un ajuste fiscal severo y, sin un mecanismo de estabilización en operación, los chilenos han tenido que asumir un aumento de precios catalogado como “histórico”. Desde 2014, existía una estrategia para contener estos incrementos, pero no fue activada. Resulta preocupante que este incremento en el costo de vida esté afectando principalmente el transporte de carga terrestre, un factor crítico dado que gran parte de los bienes de consumo en Chile dependen de este medio.

En marzo, la inflación mensual fue de 1%, y se espera que el dato de abril se eleve aún más. Esta decisión del gobierno ha hecho que la popularidad de Kast caiga drásticamente, con un respaldo que pasó del 57% al 42% en tan solo 40 días.

Eyanir Chinea (México); Naiara Galarraga Gortázar (São Paulo); Rocío Montes (Santiago de Chile); Javier Lorca (Buenos Aires); Juan Esteban Lewin (Bogotá)

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