Abelardo de la Espriella y la Nueva Alianza con EE. UU.
En medio de tensiones geopolíticas, el presidente colombiano Gustavo Petro ha calificado a Donald Trump como “el rey”, sugiriendo que América Latina podría estar bajo el control de Estados Unidos. Durante su reciente visita al Vaticano, Petro expresó su preocupación por el futuro de Colombia y la región. A partir del 7 de agosto, con la asunción de Abelardo de la Espriella, Colombia dejará de ser vista como un «revoltoso» ante Washington y regresará a una alineación más fuerte con EE. UU.
El Contexto de la “Trumpificación” en América Latina
La situación en Colombia se enmarca dentro de un panorama más amplio en América Latina. Publicaciones como The Economist y The Guardian han analizado esta tendencia, denominándola “trumpificación”. Estados Unidos ha logrado consolidar aliados en la región, destacando su interés en restaurar su influencia en Colombia, un país crucial en la lucha contra el narcotráfico.
De la Espriella, quien obtuvo la victoria en el balotaje del 21 de junio con un estrecho margen, propone medidas drásticas contra el crimen, incluyendo fumigaciones aéreas de cultivos de coca y una estrecha cooperación militar con Estados Unidos para frenar la producción y exportación de drogas.
Estrategias de Seguridad de la Administración Trump
Las políticas de De la Espriella están alineadas con la Estrategia de Seguridad Nacional de la Administración Trump, que busca revivir la antigua doctrina Monroe y abordar cuestiones clave como la migración y la neutralización de los cárteles de droga. La creación del Escudo de las Américas, una coalición de países alineados ideológicamente, es un paso significativo en esta dirección.
Colaboración y Seguridad Bajo el Nuevo Gobierno
Una de las primeras acciones de De la Espriella será unirse a esta alianza internacional, que ya incluye a países como Argentina y El Salvador. Según Elizabeth Dickinson, investigadora del International Crisis Group, aunque la cooperación en seguridad se mantuvo constante con Petro, el enfoque de EE. UU. ha cambiado al buscar reafirmar su hegemonía en la región.
Petro, en sus últimos días de mandato, ha tratado de mejorar las relaciones con Estados Unidos, a pesar de los desafíos que enfrenta, incluyendo la revocación de su visa y su inclusión en la lista OFAC. Recentes decisiones, como permitir la extradición de alias Chiquito Malo, reflejan un intento de mostrar colaboración con Washington.
La Agenda de Mano Dura de De la Espriella
El nuevo presidente ha prometido una política de mano dura, dando un mes a las bandas criminales para someterse a la justicia antes de tomar medidas drásticas. En sus declaraciones, ha descartado las negociaciones previas para adoptar un enfoque más agresivo contra el crimen organizado.
Expectativas de Colaboración y Migración
En cuanto a la cooperación con EE. UU., De la Espriella ha manifestado interés en recibir apoyo militar y armas estadounidenses. Se anticipa que el tipo de colaboración será más específica y menos abrumadora que en el pasado, como ocurrieron con el Plan Colombia.
En el área de migración, la presión por reducir el flujo de inmigrantes colombianos hacia EE. UU. se espera que intensifique, con la reciente afirmación de que cualquier colombiano que pida asilo podría ser devuelto a su país, argumentando que el nuevo gobierno garantizará su seguridad.
Relación con China y el Futuro Geopolítico
Otro aspecto crucial es la relación de Colombia con China, un aliado comercial que ha crecido significativamente. De la Espriella ha declarado que mantendrá esta relación, aunque con “dosis de pragmatismo”. Sin embargo, no se han proporcionado detalles sobre cómo esto afectará los contratos e inversiones chinas en el país.
Con un mandato de dos años restantes para Trump y elecciones intermedias que podrían alterar su influencia, las próximas decisiones en Colombia y América Latina serán claves para el futuro geopolítico de la región.
